Si sientes que ordenas y al ratito, tu casa está igual de desordenada, entonces esto es para ti.

Las mujeres nos esmeramos mucho en la limpieza y orden del hogar, pero a veces, aún ordenando notamos como que algo está fuera de lugar.

A lo mejor te está pasando esto:

1. No disimular los defectos

A veces puede parecer que cubrir los estantes llenos de cosas con una cortina es una excelente idea. Créeme, no es así. Muchas veces esta solución temporal luce torpe y no va al caso.

Solución:

Es mejor acomodar lo que tienes en tus estantes y ordenar las cosas. Así te evitarás la vergüenza cuando uno de tus invitados por accidente se asome por detrás de la cortina para ver «la hermosa vista de tu ventana».

2. Guardar los utensilios de limpieza en un solo lugar

A veces creemos que juntar todos los detergentes en un mueble es una idea sensata. Pero si tu casa tiene varias habitaciones y, sobre todo, varios pisos, esto te traería más incomodidades que ventajas.

Solución:

Guarda al menos una esponja de repuesto y un detergente adicional en tu cuarto de baño o en la cocina. Esto te ayudará a limpiar las manchas a tiempo sin esperar a que llegue el día de la limpieza general.

3. Contenedores de plástico para almacenar objetos en un lugar visible

Los contenedores de plástico transparentes son excelentes para almacenar cosas. Pero ponerlos sobre estantes abiertos no es la mejor idea. En primer lugar, su contenido será visible para todo el mundo, en segundo lugar, la diversidad de colores hará que tu habitación luzca desordenada y descuidada.

Solución:

Los contenedores transparentes son buenos para los muebles cerrados. Para los estantes abiertos usa canastas o cajas no transparentes. De ser posible, reduce la cantidad de estantes abiertos y mantén los muebles cerrados.

4. Estantes fuera del alcance

Los estantes no tienen nada de malo, por supuesto. Pero si destinas un par de estantes debajo del techo para almacenar los objetos cotidianos, es muy probable que no los vayas a usar, y todas las cosas estén a la vista.

Solución:

Deja los estantes inalcanzables para las cosas que usas varias veces al año y guarda las cosas de uso cotidiano siempre a la mano.

5. Abundancia de ganchos en la pared

Solución:

No cuelgues los ganchos donde no son tan indispensables. Recuerda que son una fuente de desorden y cuantos más haya en casa, más difícil será encontrar la prenda que buscas y menos te obligarás a acomodar la ropa en el armario.

6. Almacenar la ropa de temporada en bolsas no transparentes o cajas

Como habrás deducido, el problema aquí es que es imposible adivinar el contenido de una bolsa no transparente. Como resultado, la búsqueda de una bufanda calientita puede convertirse en un acertijo con una duración de varias horas y resultarás desordenando todas las cosas que con tanto esmero habías guardado.

Solución:

La solución es muy sencilla: usa sólo bolsas transparentes.

7. Ignorar las opiniones de los miembros de la familia

¿Ayer acomodaste las prendas en el armario de forma perfecta y hoy tu hijo revolvió todo de pies a cabeza para encontrar sus calcetines? Claro, porque no le has comentado la lógica de tu sistema de almacenamiento. Incluso si intuitivamente te pareció comprensible, no es un hecho que los demás miembros de tu familia piensen igual.

Solución:

Recuerda no solo comentarle a tu familia cómo organizas las cosas sino también pedir su opinión si se trata de objetos de uso común. No todas las soluciones que te parecen cómodas, pueden parecerles a los demás.

8. Sustituir el orden con la limpieza

El orden y la limpieza siempre van de la mano. Pero no siempre una cosa es la continuación de la otra. Si limpiaste los pisos pero dejaste las cosas desordenadas, lavaste los platos pero los pusiste a secar desorganizados por toda la cocina, lograste limpieza pero tu hogar lucirá aún más caótico.

Solución:

No olvides acomodar cada cosa en su lugar, y entonces tu casa no solo estará limpia sino también ordenada.

9. Elementos de decoración que no combinan entre sí

Muchas veces compras elementos decorativos impulsivamente. Algunas cosas te gustaron, otras te las regalaron tus amigos, otras las conseguiste en algún viaje como recuerdo. A menudo estas cosas no combinan entre sí y convierten tu hogar en una mezcla extraña de un mercado oriental y una tienda de antigüedades.

Solución:

Elige de los objetos decorativos solo algunos que combinen entre sí o estén hechos del mismo estilo y ponlos en un lugar visible. Guarda temporalmente lo demás. No te preocupes, no tendrás que deshacerte para siempre de las cosas que tanto te gustan. Una vez cada seis meses puedes cambiar un conjunto decorativo por otro, renovando de esta manera el interior y refrescando los recuerdos.

10. Tener sólo una fuente de iluminación

 

En realidad, incluso el hogar más ordenado, no lucirá muy acogedor si por la noche la única fuente de luz es un foco ahorrador colgado en el techo.

Solución:

Agrega una lámpara de pie, una de pared o, al menos, cuelga una serie de luces. Una fuente de luz adicional instantáneamente le dará más calor y creará un nuevo ambiente en tu casa, también te permitirá variar el nivel de iluminación dependiendo de la situación.

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Fuente del material inmyroom.ru y genialguru.com

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