Hay tantas cosas que quisiera decirte… Está no es una declaración amorosa, pero si de admiración y sobre todo de agradecimiento.

Sabes cuánto te amo, pero los hijos lo decimos muy pocas veces. Siempre creemos que nuestra mamá lo sabe y lo damos por hecho.

Por Martha López

 

Ya crecí y sé que ser mamá es un trabajo duro y, no te miento, me da miedo enfrentarme a ese grandioso rol que tú hiciste con tanto amor.

Se que me cuidaste con amor y ternura, que en tus brazos yo dormía feliz y cuando nos separaban lloraba. Tú y yo siempre fuimos como una sola persona. Mi mejor amiga de risas interminables y aunque algunas veces te contaba cosas y te enojabas, sé que por dentro te querías reír o gritar, pero siempre quisiste lo mejor para mi.

Gracias por trabajar y darme lo que necesité, por tus besos y dejarme dormir contigo cuando me despertaba llorando asustada por las noches.

Gracias por tus regaños y pellizcones, gracias a eso aprendí a ser prudente y a madurar a mi ritmo.

Gracias por tus lágrimas cuando pensabas que no hacías lo correcto al educarme, hoy quiero decirte que lo hiciste mejor que nadie, que me inculcaste los valores necesarios que me ayudaron a ser una mujer de valor.

Recuerdo tus desvelos y tus días estresantes en el trabajo, sin embargo siempre tenías tiempo para escuchar mis locuras.

Aunque ya no vivimos juntas y tenga mi familia, tú siempre serás importante para mí, que tu amor es lo más puro que he conocido.

Gracias por ser mi mamá…

Feliz día de la madre!!!