Hay muchas frases que solemos decir, decretar o manifestar en estas fechas. Como se acerca el fin de año conversaremos sobre lo que significa tener un propósito de vida o, una vida con propósitos.

Por Ada Rah

Porque solemos percibir el fin de año, como el momento más propicio para definir proyectos, hacernos promesas, definir deseos, entre otros. Ahora si te dijera, que cada día es como un inicio de año y que todo está en la forma en cómo veas las cosas. Es decir no tienes que esperar a fin de año para iniciar cambios en tu vida. El mejor día será, cuando tomes la firme decisión de cambiar.

Comencemos por definir qué es un propósito: es esa firme “determinación” de lograr algo. Es decir, lleva muy intrínseco la ACTITUD y esa actitud debe llevar consigo la EMOCIÓN ADECUADA.

Porque puedes tener la firme determinación, por lograr un peso ideal o iniciar una relación de pareja, pero si tu emoción es la APATIA, tu actitud y los resultados de tus acciones estarán impregnados de esa emoción. Por lo tanto además de tener la determinación para lograr algo, los resultados deben emocionarnos; porque a la final lo que nos lleva a la acción es la emoción.

Lo importante es lograr una emoción que te potencie y esté vinculada al bienestar.

También, es importante saber que nuestro cerebro requiere de MÍNIMO 21 DÍAS, para procesar y asentar cualquier cambio.

En 42 días se dice que ya deberías estar listo para una verdadera transformación. Es decir cada día cuenta. Y una vez que inicies cualquier cambio, debes mantenerte por lo menos por 21 días consecutivos. De lo contrario tu cerebro te llevará a las viejas costumbres. La intención es CREAR nuevos hábitos, hasta que pasen a formar parte de tu vida.

¿Cómo mantener el entusiasmo?

  • Lo primero es preguntarte: porqué o para qué te estás proponiendo esa acción. Es decir porqué o para qué deseas cambiar de peso, reducir medidas, tener un auto propio, iniciar una relación de pareja. Cuando das respuestas a éstas preguntas, el hecho de imaginar los resultados, ya comienzas a despertar una emoción que te invitará a accionar.

 

  • Cada día cuenta: el entusiasmo se debe alimentar a diario. Motivo por el cual así tus metas, propósitos o deseos sean a largo o mediano plazo. Es importante que valores “cada día” y “cada instante” que te mantienes firme hacia el logro. Diariamente repasa una lista de tus logros, valora tu perseverancia y reconoce tu esfuerzo. Puedes regalarte frases, puedes crear un calendario o anotar en tu agenda diaria, frases como: HOY LO LOGRE!. Leer continuamente esa frase te mantendrá en entusiasmo. Incluso hasta puedes llevar un registro fotográfico en tu móvil.

 

  • Atiende un deseo a la vez: cuando estamos en procesos de cambios, se sugiere ir un paso a la vez. Atender tantos propósitos a la vez puede llenarte de angustia y frustración. Tu mejor motivación serán los logros propios. Porque te puedes apalancar mentalmente con frases como: así como logré reducir mis medidas, ahora me propongo tener mi auto propio. Yo soy logradora porque me propuse tener mi peso ideal y lo logre. Ahora me propongo tener una relación ideal y sé que también lo voy a poder lograr.

Para fin de año te propongo enfocarte en un máximo de 5 propósitos o “deseos” por año, así tendrás mayor y mejor enfoque para cada uno. Se acercan varias fiestas y se acostumbran varios rituales:

  1. Espíritu de la navidad.
  2. Llegada del Niño Jesús o Santa.
  3. Fin de año.

Les recomiendo que mantengan una coherencia entre sus deseos, y muy a pesar del ritual el poder estará en CÓMO SE SIENTE TU DESEO. Si tu deseo se siente bien todo será favorable y más fluido para ti. El seguimiento es la base de todo. Para medir tú progreso.

El universo, la vida o Dios, no te castigan ni te bendicen. Ellos sólo responden a tu actitud emocional. Mientras más feliz se siente tu deseo, más felicidad y bienestar fluye hacia TI. Por eso a la final solemos afirmar: SIEMPRE ES MEJOR LO QUE SUCEDE.

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Cuando deseas algo que crees, se siente bien. Pero cuando tienes un deseo que dudas, ese deseo no se siente bien, porque el contenido vibratorio de tu deseo no calza con el contenido vibratorio de tu creencia. La emoción negativa está presente cuando tu pensamiento va en oposición de tu propio deseo. – Abraham