Es super importante que no te olvides de los refrigerios a media mañana o por la tarde. Esto es indispensable no olvidar llevar meriendas al trabajo, puesto que esto ayuda a mantener estables nuestros niveles de glucosa en sangre.

Al consumir meriendas, nos da menos hambre. Si merendamos es menos probable que lleguemos con mucha hambre a la hora de la comida o de la cena, lo que implica un consumo menor de calorías en estos tiempos de comida.

 Además, nos quitan la ansiedad. Evita que elijamos alimentos que puedan no ser la mejor opción y que puedan, a la larga, provocarnos aumentar de peso o desarrollar alguna enfermedad crónica.

Seguramente en el trabajo sientes un poco de hambre, lo malo es recurrir a la máquina de golosinas de la oficina o a la tiendita más cercana para saciar tu antojo. Por esto, queremos animarte a que lleves tus propios snack. Es fácil.

Aquí te dejamos unos truquitos:

Ensaladas en mason jars o botes de salsas

La forma de presentar tus alimentos también cuenta. Por eso, al momento de comer saludable esmérate en la presentación. Con esto, estás asegurando que se te provocará lo que lleves de lunch o merienda.

Este tipo de esnsaladas son super fácil de hacer y sobre todo de llevar…

 

Usa capacillos (para cupcakes) para separar tus alimentos. Hay unos que son de papel y otros que son que son de plástico, puede ser que estos últimos te sirvan mejor.

Utensilios desechables. Son prácticos y sobre todo fáciles de llevar. Más que todo para yogur o frutas.

Las loncheras son super útiles. Son prácticas y evitan que metas tu comida en la cartera.

Las bolsitas de plástico o de tela son perfectas para llevar galletas o frutos secos.

Opciones de alimentos para meriendas:

Frutas: además de ser una de las mejores opciones, la fruta es práctica, no necesita refrigeración y aporta vitaminas, minerales, fibra y agua. Frutas como manzanas, peras, guayabas y uvas, sólo debes lavarlas y llevarlas al trabajo. En el caso de frutas como la sandía, la papaya o la piña, si no hay tiempo de cortarlas en la mañana, se pueden preparar desde la noche y mantenerse en recipiente listo  para llevarlo al trabajo.

Alimentos con fibra: La merienda es un buen momento para consumir verduras crudas debido a que, al igual que las frutas, no requieren refrigeración y su preparación es muy sencilla. Se pueden comer zanahorias, jícamas, pepinos o apio.

Proteína: Para completar el refrigerio, de acuerdo a lo establecido en el Plato del Bien comer, es necesario consumir algún alimento que contenga proteína. Aquí podemos elegir desde un yogurt, nueces y semillas como pistaches, pepitas, cacahuates, almendras, etc.

Se recomienda consumir el refrigerio 3 o 4 horas después de haber consumido alguna comida principal.