El maquillaje en general, ha sido empleado históricamente para transformar a su usuario/a. Bien sea usado para el teatro, la pasarela, el cine, o en el día a día: millones de mujeres (y hoy día, hombres) usan maquillaje para ir a su trabajo o a un evento especial. Sin embargo, uno de los estilos más laureados y difíciles de lograr, es el estilo natural.

Nota por Romina Marinelli

Este estilo es, por su naturaleza, aparentemente básico y descomplicado. Lo que muchas mujeres ignoran, es que menos es más y en cuanto a maquillaje se trata, más es usualmente, más divertido. Por lo que a más de una se le va la mano tratando de lograrlo, sin éxito.

Aquí te daremos algunos tips, para que consigas resaltar tu belleza natural y quienes te vean se pregunten: ¿Está o no maquillada?

En primer lugar, es fundamental hidratar la piel. Sin importar si tienes la piel grasa, mixta o seca, debes hidratarla antes del maquillaje.

Una piel al natural, jamás es matte y plana. Tiene dimensión y lozanía, el objetivo es que te veas fresca, radiante, como si hubieses «despertado así» (#wokeuplikethis). Emplea una crema hidratante que se adapte a tu estilo de piel y listo

El segundo paso, es igualar el tono de la piel. Este paso es uno donde muchas mujeres se equivocan, pues emplean bases pesadas que ocultan la piel. Haciéndola ver maquillada, lo cual queremos evitar. Por esto, es recomendable emplear una crema BB (Beauty Balm/Bálsamo de Belleza).

Estas cremas, además de tener una pigmentación ligera, hidratan y protegen la piel de radicales libres. Dándote, además de una piel con un tono equilibrado, el beneficio de la duda… ¿Será que ella lleva maquillaje?

Ahora la parte más difícil, corregir. Si bien queremos vernos naturales, no queremos que ninguna imperfección quede a simple vista.

No todas tenemos un cutis perfecto, libre de espinillas, puntos negros, y demás problemas cutáneos. Por ésta razón, es recomendable que coloques (solo en los lugares que ESTRICTAMENTE sea necesario) un corrector de alto cubrimiento, sobre tus imperfecciones, y en las temidas ojeras. Esto conseguirá que cubras lo que sea necesario ocultar, sin que sea demasiado aparente.

Es bien conocida la frase «El Diablo está en los detalles», no sólo por lo curiosa que es, ¡sino por lo cierta!.

Toque para el final

Los detalles finales, como el rubor, las cejas, el labial y la pestañina: son los que harán de este look un éxito, o un desastre.

Tu rubor debe ser un tono natural, es decir, lo más similar al tono en que realmente te sonrojas. Las cejas, deben verse definidas, sin que queden como un bloque marrón sobre tus ojos.

El labial, puedes reemplazarlo por un bálsamo con un toque de color, similar al de tus labios o transparente y tu máscara de pestañas, que no sea excesiva, la idea es marcar tus pestañas, no revelar que estás usando maquillaje.

Aquí podrás ver algunos ejemplos de un maquillaje natural bien logrado:

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