Las clases están de vuelta y esto implica gran planificación familiar. El regreso al colegio puede resultar una causa de estrés tanto para padres como para hijos. Sin duda implica cambio de rutina y una organización rigurosa en casa.
Retomar los hábitos no es muy sencillo para los chicos. Es complicado: las madrugadas, acostarse temprano, las actividades extra escolares, etc.