Soy una fiel convencida que todos en este mundo estamos viviendo juntos porque existe un propósito. Esto es a pesar de las grandes diferencias que hay.

Vivir aislados no es algo natural para el ser humano, aunque algunos, a ratos, seamos ermitaños y disfrutemos de nuestro espacio seguro y confortable. En algún momento toca relacionarse.

Por Oris Palacios de Cuarentidiva 

Y es aquí donde se pone un poco complicada la cosa, porque hay relaciones de todo tipo y no siempre lo que esperas o lo que das es lo que recibes.

Siempre digo que la familia no se escoge, esa fue la que te tocó como una lotería y depende de cada uno llevar las relaciones lo más sanas posible. Hay gente que tiene la super suerte de tener familias incondicionales que el dolor y la molestia de uno es la de todos. No obstante, en la práctica la mayoría no son así.

Lo realmente valioso

Pero existe una familia que uno escoge que son todas las amistades. Aquellas que uno se toma el trabajo de cultivar y con el tiempo se descubre que esas personas a veces se aman más que la consanguinidad. Y es algo mutuo. Gente con quienes la compatibilidad pareciera que viene de una vida pasada.

Pero como todo en la vida necesita ser comprobado, lamentablemente hay dos lugares donde una persona puede poner a prueba ese compromiso de «amistad». La cárcel y los hospitales. Afortunadamente no he tenido que vivir la primera que es muy desagradable, pero la segunda sí que la he vivido varias veces (más de las que quisiera).

No sé si los que me estén leyendo coincidan conmigo en que las amistades están por niveles (como un organigrama imaginario). Cada quien sabe hasta donde dar y recibir de cada una de las personas que están en nuestras vidas. Hay quienes están comprometidas con la amistad más allá de lo imaginado, otras no.

Cuando realmente necesitamos compañía

Personalmente, y sin pena puedo decir que hace tres años fue mi última hospitalización (una operación de columna bastante delicada). Dolores espantosos, y mi inseparable compañero de vida, quien jamás me deja sola en estos casos se enfermó muchísimo de faringitis y mi médico le prohibió la entrada al hospital por el contagio, que al final se dio sin querer.

En esos fríos y pálidos días en el hospital debo confesar que me sentí más sola que el número uno. Estamos viviendo épocas de deshumanización gracias a la tecnología, la gente absurdamente y (¡ojo! llenos de buenas intenciones), se han pensado que un saludo o beso o mensaje por redes sociales o whatsapp reemplaza totalmente un caluroso abrazo. O incluso un beso o al menos la compañía, vernos las caras y conversar así sean boberías, pero estar presentes es sumamente necesario y más en esas circunstancias tan vulnerables.

En la enfermedad

En un momento tuve mi celular lleno de mensajes de pronta mejoría y disque muchos preocupados pero completamente sola. A merced de la ayuda de las enfermeras que tienen que dividir su tiempo en mil. Con un dolor fuera de este mundo y con mucho frío tanto físico como emocional. ¿La excusa de todos? «enredados» «ocupados» «complicados» «llenos de trabajos y deberes» estas fueron algunas. Y yo tuve tiempo para hacer todo tipo de análisis y reacomodar mi organigrama poniendo a mi flamantisimo e hijos por encima de todo el resto de la gente. Porque francamente son los que nunca fallan, él y yo somos una mancuerna y estamos criando a nuestros hijos a ser como una piña, como los mosqueteros.

Dentro de las muchas cosas que pensé dije: que tal si en vez de estar aquí hubiese enviado a todos una invitación a un happy hour en donde todo lo que consuman corre por mi cuenta.

Quizás por eso es que a la mayoría les gusta ir a visitar por nacimiento de bebes. De hecho ya se ha convertido en todo un acontecimiento social con deliciosas boquitas y champan y variedad de tragos. Son mini happy hours pero en el hospital. Jajajajajaja no me mal interpreten a mi me encanta ir, eso está perfecto celebrar la llegada de un bebe, una gran bendición.

El poder la amistad

Hace un par de días le decía a una twitter amiga que uno de verdad debe dar una amistad franca y sincera sin esperar nada a cambio. Pero que si reflexionabamos, podríamos fijarnos quien está realmente comprometido como amigo(a) con nosotros. Además, le decía: «imagínate varada en el medio de la nada en lugar inhóspito, ¿a quién llamarías que tengas la certeza de que irá a rescatarte?» Ella solo guardó silencio. Cada quien sabe a quién llamaría.

Toda esta reflexión quizás hasta tonta para saber con quienes contamos y aun así hay algunos que no tienen con quien contar. Mi moraleja al final es que no estamos solos en este mundo pero aún así hacer el enlace es tan difícil que a veces parece que sí estamos totalmente solos. Como diría mi madre: a este mundo llegamos solitos y así mismo nos vamos a ir. Eso ya es algo sabido pero no nos estamos dando cuenta que el exceso de tecnología al que nos enfrentamos diariamente nos está comiendo.

Ojalá nunca llegue el momento en que ya no se tenga sexo cuerpo a cuerpo sino virtual, todo de lejitos jejejeje porque nos extinguiríamos. O de repente se encontraría una genial idea para procrear mandando la materia prima por currier y así las mujeres se inseminen solas en casa, debido a que el resto sería virtual, que deprimente. No hay besar, abrazar y sentir la respiración de quien quieres muy cerca, tan cerca que disfrutas ese maravilloso momento.

No espero nada de nadie, no por nada malo sino por no sentirme mal. Acepto lo que me den siempre y cuando venga lleno de buenas intenciones y buena vibra. Pero sí hay que cambiar para ser cada día mejor de lo que fuimos ayer. Es vital darnos cuenta que lo importante para cada quien es diferente por eso si deseas cultivar una hermosa amistad solo observa que es para esa persona lo importante y enfócate en eso y verán florecer sentimientos hermosos nunca antes vistos. Ser agradecidos también es parte de la ecuación.

EN HORA BUENA POR TODOS AQUELLOS QUE HAN APRENDIDO A CULTIVAR CON EXITO.

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