¡Me quedé sin nana! Cuántas no hemos pasado por esto, y la verdad es que, con solo escuchar la frase da terror. Sobre todo, si no tienes flexibilidad laboral para administrar tu tiempo e improvisar mientras vuelves a lograr estabilizar la situación.

En la época donde vivimos, en la cual, es prácticamente obligatorio que ambos padres trabajen para generar ingresos para el hogar, la dependencia a las nanas es cada vez mayor. Muchas no nos damos cuenta, pero esta persona se vuelve nuestra mano derecha, pues son ellas quien pasan la mayor parte del tiempo con nuestros hijos. Influyendo muchísimo en su educación y comportamiento.

Aunque las nanas se vuelven parte de nuestra familia y logran un vínculo muy estrecho con nosotros, tenemos que ser conscientes que para ellas es un trabajo. Siendo así, corremos el riesgo que eventualmente, pueden dejarnos para buscar una mejor oportunidad.

Por lo tanto, es bueno que siempre tengamos un Plan B para poner de inmediato en acción si de la nada decide dejarnos.

Hoy queremos compartir con ustedes algunas ideas para que vayas armando ese Plan B, en caso de que te quedes sin nana.

¡Qué mejor que los Abuelitos!

Si tienes la fortuna de tener a tus padres contigo o a tus suegros, deja a tu hijo  por lo menos una vez a la semana  en casa de ellos, incluso con la nana. Lo importante es que tu hijo esté acostumbrado a pasar el tiempo en otro ambiente distinto a su hogar. Que mejor que con la diversión de sus abuelos, sobre todo, si son muy pequeñitos.

Esto no solo ayudará al niño, si no también a sus abuelos a conocerle sus mañas y truquitos en caso tal de que les toque a ellos solos cuidarlo por un tiempo.

Visita algunas guarderías y pide referencias

Si tu hijo aún no va al colegio ni a la guardería, investiga algunas que te queden cerca de tu casa o trabajo. Visítalas y pide referencia a conocidos sobre su experiencia en ellas. Si no tienes a ningún familiar que te pueda dar una mano, es probable que tengas que recurrir a esta alternativa aunque sea por un tiempo.

Siempre ten algunos días de vacaciones reservados.

No te gastes todos tus días de vacaciones. Muchas veces es difícil improvisar de un día para otro con quién dejar a nuestro hijo. Ten algunos días de vacaciones reservados para que puedas recurrir a ellos mientras que logras estabilizar la situación.

Trabaja desde casa

Si estás trabajando en una compañía, muchas veces existe la posibilidad de que te dejen trabajar desde casa. Puede ser por unos días mientras consigues ayuda con tu hijo. Habla con tu jefe y explora la posibilidad de recurrir a esto si tienes una emergencia.

Por otro lado, si eres emprendedora, seguramente tendrás más flexibilidad. Podrás modificar tu horario de trabajo para cuidar por un tiempo durante el día a tu hijo. En la tarde, cuando llegue papá, puedes dedicarte a tu emprendimiento.

¿Te ha pasado a ti alguna vez? Si es así, cuéntanos cómo lograste salir adelante!