De niña habían frases (muy repetitivas) que mi madre solía lanzar en momentos muy específicos que aún recuerdo muy bien. La que más escuché y hasta el día hoy no logro encontrarle la lógica era: “¿esto de quién es?” mientras levantaba un zapato o pieza de ropa que era obviamente mía.

Por Janett Díaz de The Mommy List PTY

Estoy segura que era para que yo lo admitiera como pertenencia, y con dicha confesión, me sintiera culpable de haberlo dejado fuera de su lugar.

Esa frase no creo usarla nunca pero puedo contarles de 10 frases que de seguro usaré y que ahora entiendo a la perfección.

#1 “A mí no me importa lo que haga fulano”

Clásica frase de madre. Puede que en tu casa hubo alguna variación en la selección de palabras pero te aseguro que querían decirte lo mismo que a mi. Esta frase apela a reforzar la individualidad del niño.

Cuando un niño llega al hogar con ideas o actitudes que no son acordes con del estilo de crianza de la madre. Al principio la mamá trata de razonar el porqué no pueden imitar o participar en eso. A lo cual, indudablemente, el tratará de convencerla sin saber que su madre terminará dicha conversación seguramente gritando esta frase definitiva.

#2 “Tú no te mandas solo”

Esta es otra que no falla en una casa, sobretodo si hay adolescentes. Esta frase que ha arrancado lágrimas, gritos y las mayores pataletas del mundo, es el intento de disciplinar y poner límites en la crianza.

Ahora que soy adulta, entiendo la importancia de tener reglas claras, poner límites e inculcar responsabilidades a los niños. Dependiendo de su edad, así mismo, deben irse estructurando dichos parámetros. Ningún niño quiere que lo manden, todos sueñan con decidir por ellos mismos. Es algo como ese sueño de quedarse encerrado en la juguetería de noche: nada de reglas, sólo diversión. Pues, como padres, nuestro deber es velar por su bienestar y enseñarles a tomar las mejores desiciones, aunque eso quiera decir que las tomaremos nosotros por ellos al principio.

#3 “Me duele más a mí que a tí”

Díganme si no les provocaba gritar cuando te decían eso justo antes de dictaminar que no ibas a la fiesta más esperada del año. Te encerrabas en tu cuarto sin entender cómo es eso de que le duele a ella, si la que llora soy yo, ¡la castigada soy yo!.

Pues sí, nos duele y mucho. Eso de tener que impartir las lecciones duras de la vida nos duele a todas las madres. No importa la edad que tengan, oírlos llorar nos parte el alma, aunque sepamos que es pasajero, aunque sepamos que es por su bien y aunque sepamos que algún día entenderán.

#4 “¿Tú crees que yo nací ayer?”

Esta era la frase que infundía un miedo al estilo de caso paranormal… ¿Cómo lo sabe?, ¿Quién le dijo?, ¿Será que me oyó? Te corría un frío por la nuca porque no descifrabas qué sabía o cuanto sabía, pero ella ya estaba tras tus pasos y estabas frito sin importar qué dijeras. Ahora que soy madre, entiendo perfectamente que el deber de una mamá es saber. Conocer a sus amigos, percatarse qué le gusta y que no, comprender sus miedos, cuidar sus sueños…en fin, estar allí pendiente.

#5 “No me importa quién empezó”

La clásica de las peleas entre hermanos. Justo cuando estabas en plena querella, te contrarrestaban con esa frase. A ver, ahora de madre, ¿puedes favorecer a un hijo frente al otro? Claro que no. A veces, nos toca hacer como el Rey Salomón frente a una disputa de hermanos: repartir por igual.

Seguramente de niña pensabas lo injusto que era que te castigaran si eras inocente. Pero ya de adulta creo que hubiese sido más doloroso emocionalmente poner más culpa sobre uno o declarar completamente a otro. La equidad es una lección dura de enseñar pero necesaria.

#6 “¿Es que yo hablo en chino?”

Esta frase definitivamente no es sobre el dominio de idiomas, es cuando cuando tu madre quería saber si estabas claro en lo que ella dijo. A lo que debo decir que…veces ni nosotras mismas nos hacemos sentido algunas veces. De pequeña esta frase apareció un par de veces y recuerdo decirme “no sé de qué hablas”. No siempre debemos asumir que los niños, sobretodo los pequeños, nos están entendiendo. A veces, sentimos que somos un disco rayado, ¿pero nos hemos detenido a pensar que tal vez es la forma en que nos comunicamos el problema? Ahora con tanta información a nuestro alcance es conocido que comunicarse con nuestros hijos requiere de ciertas habilidades que permitan que ellos sean más receptivos.

#7 “Ya yo fui a la escuela”

Últimamente me encuentro a mi misma diciendo esta frase… ¡y bastante! Hay días que me siento con mi hija de 7 años a hacer las tareas y solo logro que levante el lápiz. Llámese distracción, pereza, obstinación o lo que sea, ella no quiere hacerlas por las buenas y exclamo: ¡yo ya fui a la escuela!, esto yo me lo se, pero tú debes aprenderlo.

No siempre es fácil motivarlos y menos cuando se trata de deberes y responsabilidades. Tenemos que ser constantes y tener paciencia cuando se trata de inculcar hábitos. El estudio es un hábito, igual que lavarse las manos o decir gracias.

#8 “Juguemos al silencio”

Esta era la clásica de mi mamá para que yo conciliara el sueño. Se acostaba a lado mío y me decía que cerrara los ojos e hiciera silencio que estábamos jugando (uff que ingenua era).

Recientes estudios hablan del beneficio de permitirles a los niños un “quiet time” o “tiempo silencioso”. Es un espacio para que ellos puedan oír su voz interior, relajarse y centrarse. Estoy segura que mi mamá lo que quería es que me durmiera rápido, pero ahora soy capaz de estar en silencio y meditar.

#9 “Qué sea la última vez”

Esta era la típica frase que decía tu mamá cuando ya te habían pillado pero no era tan grave cómo ella se lo imaginaba. Pero, miren que detrás de ese regaño hay algo muy bello. Y es que las madres siempre damos segundas y terceras oportunidades. Damos espacio a que mejoren y florezcan nuestros hijos.

#10 “Te vas a acordar de mí cuando tengas hijos”:

Cierro con ésta porque es la más verdadera de todas. Cuando nace nuestro primer hijo, entendemos a nuestros padres. Es un intercambio hermoso, no solo ganamos un hijo pero también un sentimiento de gratitud y de amor renovado hacia nuestros padres. Entendemos las noches en vela, los disgustos, los sermones y los consejos no solicitados. Lo que veíamos como sobreprotección o intromisión es ahora lo que hacemos con nuestros hijos: protegerlos, amarlos y guiarlos.

Espero que estas frases te hayan brindado recuerdos, risas y nostalgia. Dilas a diario con confianza que llegará el momento en que ellos te lo agradecerán.

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The Mommy List PTY

Colaboradora
Ex directora de marketing de la cadena de tiendas de departamentos Collins. Socia propietaria y directora creativa de MGZ Editorial, un estudio de diseño gráfico especializado en diseño editorial y branding. En 2007, estuvo entre los ganadores de los mejores diseños editoriales por su concepto de diseño y diseño del libro de cocina "Más Sabores". Comenzó como diseñadora gráfica en Ají Pintao, un galardonado estudio panameño de diseño. Hoy es una mamá blogger con un seguimiento de más de 10K padres de Panamá y otros países. Conectando a través de su blog, Instagram y Youtube con su público. Es super simpática y ocurrente. Nos contagia con su sinceridad y sobre todo con sus consejos en las notas que escribe.
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