Reflejo de Moro o respuesta de sobresalto es uno de los reflejos infantiles primitivos observado de manera completa en recién nacidos que nacen después de la semana 34 del embarazo.

Nota por Abigail Ortega de Blog de una Mamá 

También se manifiesta de forma incompleta en los que nacen de un parto prematuro a partir de la semana 28. Por lo general, su ausencia indica un trastorno profundo en el sistema motor del sistema nervioso. Por ejemplo, la ausencia del reflejo de Moro de un solo lado se ve en neonatos con hemiplejía, parálisis del plexo braquial o cuando se fractura una clavícula. Su descubrimiento, primera descripción y nombre se debe al pediatra austríaco Ernst Moro.

 

El reflejo de Moro aparece en recién nacidos de manera involuntaria como respuesta cuando el bebé siente que se está cayendo de espaldas. O puede suceder en respuesta a un ruido fuerte e inesperado.

Se cree que éste es el único miedo o temor en los seres humanos que no es aprendido.

Este reflejo es uno de los muchos reflejos que se observan al nacer y normalmente desaparece aproximadamente a los 3 ó 5 meses.

El reflejo de Moro es uno de los que más nos llaman la atención en nuestros hijos. Tanto así que, en ocasiones, hasta nosotros mismos nos asustamos al ver esos súbitos sobresaltos cuando los bebés abren los brazos y se quedan rígidos.

¿Te ha pasado con tu bebé?

Ahora bien, si el reflejo de Moro es sin duda el que más nos llama la atención es por el dramatismo con el que lo viven algunos bebés. Tras extender sus brazos y quedarse completamente rígidos podemos ver incluso cómo aumenta su presión sanguínea hasta el punto de adquirir un tono violáceo. A pesar de no ser más que un reflejo y por tanto un mecanismo instintivo de supervivencia, muchos bebés lo viven con sufrimiento.

Detalles que debes conocer:

 

  • El reflejo de moro es vivido por el bebé como algo muy poco agradable. Es como si nosotros tuviéramos la sensación de estar cayendo por un vacío.
  • Hemos de tener en cuenta que el cerebro de los bebés aún está madurando. A veces, el simple hecho de estar soñando hace que sientan esa descompensación.
  • Incluso tras un estornudo pueden reaccionar con el efecto de Moro. Con un sonido inesperado o al hacerles cosquillas altera su sistema nervioso aún inmaduro haciendo que reaccionen de este modo.
  • Es algo normal, cada vez que tu bebé lo experimente intenta calmarlo. No lo agarres de inmediato. Solo acarícialo y deja que poco a poco integre su postura sintiéndose seguro que comprenda que no hay peligro, que está bien a tu lado.
  • En caso de que sufra de forma continua este reflejo consúltalo con tu pediatra. No obstante, recuerda: el reflejo de moro es un movimiento primario que refleja el desarrollo normal del recién nacido.

Lo más común es que sean nuestros pediatras quienes exploren en el bebé este reflejo neonatal y otros muchos que vienen a demostrarnos el correcto desarrollo del sistema nervioso en nuestros hijos, durante esos primeros días de vida.

Importante:

En definitiva, el reflejo de Moro o de sobresalto en el bebé es uno de esos movimientos primarios que denotan un desarrollo normal en el recién nacido. Esto desaparecerá habitualmente en el transcurso de pocos meses.

La ausencia del reflejo del Moro en un bebé es anormal y sugiere un daño en el cerebro o en la médula espinal o bien si es en un solo lado existe la posibilidad de una clavícula fracturada o daño del grupo de nervios del plexo braquial.

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