Esta es la continuación de una super nota llamada Soy Mamá a los 40, antes de leer esta que te presentamos entra a este LINK Soy una mamá a los 40

No podría yo comparar como es ser madre a los 20 o a los 30 o a los 40. Sólo puedo hablar de cómo he experimentado mi maternidad que resulta ser la estoy vivenciando a mis 40 años.

Por Ana Montenegro del Blog Madre Vivencias 

 

He experimentado las mismas inseguridades que cualquier otra madre primeriza podría tener sobre cómo cuidar a mi hijo, cómo tratarlo y decidir qué es lo mejor para él. Sobre todo, en los primeros meses y primer año de su vida en los que me estaba ajustando a mi nuevo rol y aprendiendo sobre un mundo TOTALMENTE nuevo para mí. Al mismo tiempo que conocía a mi bebé, me adaptaba a él y él a mí. No debemos perder de vista que cada niño o niña viene con su particular forma de ser, carácter y personalidad y lo irás conociendo y adaptándote a él así como él te irá conociendo y adaptándose a ti.

Ser madre a esta edad me permitió cumplir con todos esos requisitos académicos se supone debemos cumplir a cierta edad y que nos proporcionan una cierta satisfacción o tranquilidad que nos libera tensión. Al parecer, estos nos permiten enfocarnos más en la maternidad: contar con una profesión y haber cursado y terminado mis estudios universitarios superiores.

Desde el punto de vista profesional, emprender antes de ser madre también me permitió dedicarle más tiempo a mi emprendimiento y a adquirir experiencias en el ejercicio de mi profesión. Un tiempo que ahora viéndolo en retrospectiva no hubiese podido dedicar en la misma magnitud con las responsabilidades y la dedicación que conlleva criar a un hijo.

Gracias a todo lo anterior, logré concretar mi deseo y decisión de ser una madre en casa y dedicarme 100% al cuidado y crianza de mi hijo en sus dos primeros años de Vida. Luego de este tiempo, me he ido integrando poco a poco al mundo profesional, siempre de forma independiente para estar el máximo de tiempo con él.

Antes de ser madre, me dediqué a recorrer un camino de autoconocimiento y de introspección, de análisis y reflexión sobre la vida (el cual todavía estoy recorriendo y sinceramente estimo que es de por vida). Gracias a esto he obtenido un entendimiento y comprensión de muchos temas que me ayudan a reafirmarme cada día acerca de las decisiones que tomo sobre la crianza y educación de mi hijo.

Mi experiencia me hizo entender..

Pero sobre todo, comprender que en la Vida todo ocurre en su justo momento, aun cuando previamente no eres capaz de darte cuenta y te desesperas porque los hechos no suceden en el tiempo o a la velocidad que deseas.

A mis 40 años estoy clara acerca de mi deseo de estar presente (física y emocionalmente) en la vida de mi hijo el mayor tiempo posible. Soy una fiel creyente de que el amor es el fundamento de la vida. Es el sentimiento determinante en nuestros primeros años para cimentar nuestros afectos, proporcionándonos la seguridad y la confianza que nos permite descubrir, explorar y aprender el mundo sintiéndonos respaldados y seguros. Mi presencia a diario en la vida de mi hijo y los resultados que observo en su conducta me lo confirman. Ese descubrimiento y esa certeza se los debo a mis años previos de experiencias, aprendizajes y reflexiones.

Por supuesto, no existe una receta única para ser madre ni para establecer las mejores pautas. Ni tampoco, normas de conducta o reglas sobre la maternidad. Desde mi punto de vista, lo importante son las circunstancias que rodean a esa concepción, a ese Nacimiento, a esa vida y a los cuidados y al Amor que se le brinda desde sus inicios.

Ser Madre: El Evento de mi Vida

Constantemente afirmo que convertirme en Madre ha sido y es EL EVENTO de mi Vida.

Cuando ya había liberado la idea de ser Madre, un día la Vida me otorgó el mejor de los Obsequios: otra Vida.

Una Vida para cuidar, educar y AMAR.

Hoy en día, esa vida me acompaña diariamente: camina, corre, habla, conversa, canta, llora, piensa, explora, aprende, experimenta, expresa sus emociones: ¡mi Pequeñito se encuentra aquí conmigo!

Mi Pequeñito, ese maravilloso ser Humano que ha revolucionado mi Vida en todos los aspectos y que todos los días me inspira para ser la mejor Persona, Mujer y Madre que puedo ser.

No te olvides de leer Soy Mamá a los 40

Por último, desde el Corazón, comparto con ustedes este escrito que resume mi experiencia hacia el camino de la Maternidad.

Hace unos años,un Pensamiento germinó en mi mente y me aferré a él profundamente.

El Tiempo transcurría y ese Pensamiento no se Manifestaba.

Un día, tristemente segura, le susurré delicadamente:

“Te obsequio alas, vuela libremente y decide tu Destino.”

Alzó el vuelo decidido y se perdió en el Horizonte de mi Existencia.

Tiempo después ese Pensamiento regresó a mí, transformado en el rostro de un Niño.


¡Así es mi experiencia siendo Mamá a los 40!

¿Y tú, cómo ha sido tu experiencia de convertirte en Madre? ¿También has sido mami a los 40? ¡Me encantará conocer tu experiencia!

¡Gracias por leerme!

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Ana Patricia Montenegro

Es Madre de un Niño que pronto cumplirá 3 años. Inició su recorrido en el camino de la maternidad a sus 39 años y para ella convertirse en mami ha sido y es el "GRAN EVENTO de su vida", como ella lo enfatiza. A raíz del nacimiento de su hijo y de su decisión de quedarse en casa para dedicarse a su cuidado y crianza, surgió en ella el deseo de encontrar un espacio de expresión personal y decidió conjugar su nuevo rol de madre con la pasión por escribir que le ha acompañado toda su vida, creando, publicando y escribiendo en su blog Madrevivencias. Para ella es un reto diario vivir al máximo sus facetas como madre, ama de casa y profesional emprendedora. Ana, te compartirá todas sus experiencias como mami a los 40 años.

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