¿Eres de las mías? Me confortarás si me dices que si. A veces siento que no soy normal. Hace unos días descubrí que las palabras descanso y reposo no son lo mio… Y es que si de algo estoy segura es de que, cuando era niña, detestaba esta condición de mi mamá.

Mi mami siempre ha sido una mujer dada al oficio. No podía haber polvo en la casa, el piso debería estar impecable, la casa debía oler a limpio, entre muchas otras condiciones de orden y limpieza.

Mi hermano y yo éramos los más críticos al respecto. No te imaginas como la criticábamos, era un sufrimiento permanente tenerla en casa o los fines de semana. Sus típicas frases eran: “Niños levanten su ropa”, “Ayuden con la limpieza”, “Laven los platos” “no ayudan para nada”, “hagan aquí, hagan allá”.

Ahora que lo pienso, no es que mi mamá hubiese sido una torturadora, si no que es una mujer que AMA la LIMPIEZA. ¡LA ADORA! Así como otros aman los videojuegos, las novelas, etc, etc…

Aunque, muchas veces llegar al extremo la llevaba al estrés y a la queja.

Ahora pregúntame, ¿Crees que ahora la entiendo?

Seguro y ya presientes mi respuesta… La verdad es que SI. La comprendo totalmente… Cuando crecemos entendemos muchas cosas.

Ahora que tengo mi casa y mi familia me he vuelto en su réplica. Me es tan difícil ver sucio y no limpiar. Saber que hay un calcetín o ropa tirada y no recogerla.

Estoy por ser, próximamente mamá, a las 35 semanas de embarazo me dieron contracciones de parto, el doctor me mandó a reposo total. Ahí fue cuando entendí una cosa: no soporto estar sin hacer nada, tampoco me agrada mucho la idea de que me hagan las cosas.

Esto no es del todo bueno, siempre necesitamos ayuda. Hoy en día las mujeres queremos ser multitasking, pero no podemos serlo. ¡Basta ya! También merecemos ser atendidas.

A veces, es difícil porque llega visita a tu casa y pueden encontrar los juguetes de los niños tirados. ¡No te preocupes, todas las familias normales pasan por desórdenes y hasta falta de limpieza en sus hogares! De vez en cuando, vale hasta la pena disfrutar de ello. ¡Si! Esto también forma parte de nuestra vida.

Me agradaría mucho saber que no solo mi mami y yo somos mujeres adictas a la limpieza y al orden. ¿A ti también te pasa?

Deberíamos hacer un reto para relajarnos y no tomar la limpieza tan a pecho. ¿Estas de cuerdo?

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