Encontrar ese punto medio de la felicidad, es complicado, pero no significa que sea imposible. Hay muchos mitos y dudas sobre si con la llegada de los hijos, nuestra vida como pareja se descompone. Claro que no es una etapa fácil pero tampoco imposible.

Tengo una hija que esta próxima a cumplir su primer añito y aparte estoy embarazada de cinco meses.

Por Estefanie Castillo

Realmente, es “una cosa de locos” porque aparte de mi estado hormonal, mi hija cada día exige cosas distintas. Va creciendo al igual que sus demandas. Mi mamá me dice que es una etapa que pasa en un abrir y cerrar de ojos, que sino la disfruto no podré hacerlo más. En cierta medida tiene razón y es por eso que, muchas veces, nuestros hijos ocupan “toda nuestra agenda”. Para mí el problema radica en ese todo absoluto que nos hace sentir culpables si hacemos algo para nosotras o en pareja sin incluir a los hijos.

Y es este sentimiento que no nos deja compartir nuestra agenda y hacer una distribución del tiempo.

Los hijos se van a ir, tal como lo dice el pastor de mi iglesia, son prestados y solo nos los dan para que podamos administrarlos, no son nuestra posesión.

En mi hogar distribuimos el tiempo y también las responsabilidades, ya que nosotras podemos sentirnos exhaustas y estresadas debido a que nuestra pareja no colabora con los hijos. Al final del día estamos tan cansadas que no podemos ni tener una conversación con nuestro esposo.

Su pareja y usted decidieron tener hijos para disfrutar la vida, no para complicarla

Primero olvidarnos de que somos los super papas y las super mamas, somos simples seres humanos con virtudes y defectos, hay que tomar en cuenta ciertas actitudes.

  • Justicia
  • Para realizar las tareas del hogar.
  • Para atender a los niños.
  • Ninguno de los dos está más cansado que el otro.

Creo fielmente en el balance, y es lo que oportunamente me ha llevado a no volverme loca, a liberarme de las ideas distorsionadas de culpa, de los egoísmos y caprichos.

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Cuando nos convertimos en madres, todo nuestro esmero se centra en ser “la mejor mamá” pero recordemos que el inicio de la familia fueron tu y tu esposo y luego Dios envío los regalitos.

Envueltos en la rutina podemos descuidar los detalles de pareja y dejar de fortalecer esos lazos indispensables para hacer fuerte a la familia.

Planea semanalmente donde puedes dejar a tus hijos, sus abuelos, una amiga etc… e invita a tu pareja a cenar, o vean una película juntos y recuerden que además de padres son pareja y se merecen el uno al otro.

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Estefany Castillo

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