Es posible que en el primer mes de embarazo empieces a sentir una serie de molestias frecuentes propias de está etapa. Son síntomas y, aunque no todas las mujeres los presentan, suelen provocar cansancio, mareos y náuseas, dolores de cabeza y malestar generalizado.

Por Estefany Castillo

En mi caso me diagnosticaron hiperémesis grave con apenas 7 semanas. Los vómitos eran tan constantes que me tenían que aplicar venoclisis de 2 a 4 veces por semana.

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Esta condición no es normal porque al estar vomitando tantas veces me deshidrataba. Aunado a esta condición, el cansancio era extremo y los dolores de cabeza mi pan nuestro de cada día.

  • ¿QUE HAGO CON ESTOS MALESTARES?

Era mi pregunta de todos los días, nada me funcionaba ni la pulsera para las náuseas ni los medicamentos.

Para evitar las típicas molestias gástricas del primer trimestre de embarazo se pueden consumir las raciones alimentarias más pequeñas más a menudo. Claro, sin dejar entre unas y otros grandes períodos de ayuno, comer algo antes de acostarse y desayunar temprano. Las almendras crudas, sin piel, suelen ayudarnos mucho cuando tengamos acidez de estómago.

La infusión de jengibre también es un gran aliado para combatir las náuseas.

La acupuntura es lo máximo, porque, aunque no lo creas, más que gástrico el problema es hormonal y en mi caso me sentía demasiado estresada.

Por último, mantener la calma (yo sé que es difícil, pero hay que tratar.) y disfrutar del embarazo, tener en cuenta que es una etapa que pasara.

  • DEPRESIÓN:

Actualmente 1 de cada 5 mujeres embarazadas sufre depresión. Es un problema más común de lo que a priori se piensa y en gran parte de los casos se inicia incluso antes de comenzar la gestación.

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Tratar los síntomas con antelación evitaría cualquier tipo de mal mayor sobre la madre o el bebé. Los cambios hormonales son los causantes del 20% de casos diagnosticados. Es así porque afectan de manera directa a los neurotransmisores, químicos del cerebro que regulan el humor.

Suele ocurrir en etapas tempranas del embarazo, normalmente en el primer trimestre y sobre la semana 6ª y 10ª ya que es cuando habitualmente te percatas que estás embarazada. Afrontar esta maravillosa noticia no siempre puede resultar fácil y aún menos cuando no estaba dentro de tus planes ser mamá, ya sea por asuntos laborales o de otras índoles.

En mi caso me di cuenta que estaba comenzando a sentirme deprimida cuando no quería salir de mi cuarto y no quería comer. Todo pasó muy rápido no la estaba esperando y mi niña de meses me necesitaba.

Pude afrontar esta situación gracias al apoyo de mis padres y mi esposo.

Soy una mujer espiritual por lo tanto tener a Dios en mi vida fue de gran ayuda para superar y aceptar. Terminando el segundo trimestre me di cuenta que los síntomas como los vómitos y la depresión fueron pasando y he iniciado a disfrutar mi embarazo a plenitud.

Lo mejor al estar pasando una situación de estas es decirle inmediatamente a tu ginecólogo, conversar con una amiga también es de mucha ayuda para liberar.

“Decidí que mi corazón camine fuera de mi cuerpo”

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