Las “Semillas” en la dieta de nuestros hijos y cómo incorporarlas va a depender de la edad, pues algunos alimentos pueden ser riegosos por su naturaleza.

Primero hablemos de las semillas y qué son.

Por Claudia Sierralta de Cook for the Baby

Las semillas provienen de las plantas, son libres de colesterol y grasas saturadas.

Estas nos ofrecen fibra, antioxidantes, proteínas, vitaminas, minerales y grasas saludables. Por sus aportes nutricionales son necesarias incluirlas en la dieta, con solo agregarlas a las comidas ya estamos recibiendo una carga importante de nutrientes.

El momento en que los pequeños pueden comerlas

Para los más pequeños de la casa, debemos ser cuidadosos con las semillas, pueden atorarse o ahogarse. Para evitar riesgos, debemos seleccionar las semillas adecuadas.

Un súper alimento que podemos incluir  en la alimentación es la Quinoa en hojuelas puede ser la primera semilla en incluir en las dieta del pequeño una vez que el doctor no de luz verde. Se pueden preparar en papillas y acompañar con frutas. Esto se recomienda a partir de los 8 meses. Luego pasamos a la quinoa hidratada, a partir de los 12 meses, luego de cocinar en agua podemos mezclar con vegetales y carnes. Es muy importante saber que la quinoa debe lavarse muy bien con agua que corra para retirar la saponina (sustancia tóxica natural de la quinoa), luego se procede a cocinar.

Una súper semilla muy utilizada en cocina es la chia, que podemos emplearla en preparaciones como smoothie, galletas, panes, puddines, sopas y estofados. Es importante remojar la chia previamente si se va a utilizar en yogurt o agregar al cereal, jugos y frutas, ya que ella absorbe más de 7 veces su volumen en agua. Tambien se pueden moler para absorber más rápido el omega 3.

La chia se utiliza como sustituto del huevo en muchas preparaciones.

También las semillas de lino tienen alto contenido de proteína y caloría, recomiendo utilizarla molida para la alimentación infantil y agregarla a las preparaciones como arroz, pasta, yogurt, ensaladas de frutas y cereales con leche.

Otras semillas

Semillas de girasol y calabaza, sin la cáscara, podemos agregarla a batidos, o troceadas en el cereal, es importante que el pequeño tenga 12 meses y sepa masticar los alimentos o moler muy bien la semilla.

Semillas de sésamo nos aportan grandes cantidades de omega 6 y 9, además de lecitina y vitaminas. Para las recetas, simplemente espolvorear un poco de estas semillas al final de las preparaciones como guisos de carnes, salteados de vegetales y ensaladas. Es importante resaltar que el sesamo es altamente alergenico y que se recomienda  su ingesta después de los 3 años de edad, consultar a su médico previamente a su uso.

Arroz salvaje, parecido al arroz pero no lo es. Esta semilla tiene alto contenido de fibra, se recomienda utilizar en los niños después de los 10 meses. No contiene gluten y se prepara cocinándolo en agua por unos 40 minutos. Se puede utilizar para agregarlos a las papillas, cremas, sopas o cómo acompañamiento en los alimentos del bebé.

Recuerda que es muy importante consultar con el pediatra antes de incluir un alimento nuevo en la dieta del bebé.

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