Empieza mi semana de trabajo y voy con el firme propósito de cumplir con todas mis tareas diarias, mis compromisos semanales y hasta me voy un poco más allá con los del mes en curso. Lo ideal es no dejar todo para último momento y desarrollar ese “arte” de trabajar libre del estrés y el contratiempo.

Por Gladys de Gracia

Me gusta lograr que en mi planeación, el tiempo me rinda para todo lo demandante en mi día, lo urgente y lo importante.

Mientras estudiaba en la universidad, una vez leí sobre la matriz del tiempo, y como a través de un cuadro en cuatro fases, podría ayudarme o más bien, me obligaba a identificar las cosas importantes – urgentes, lo importante – no urgente, y lo que simplemente no es importante y no urgente; me sonaba a  un trabalenguas pero efectivo.

Lee también: Cuando los padres nos volvemos huérfanos

Me sucedía que siempre tenía muchas cosas por hacer y no tenía idea por donde comenzar o lo más típico, terminaba tareas o actividades, para luego estar igualmente contra el tiempo con otros temas aún más prioritarios o urgentes. Es en ese momento donde decido aplicar lo aprendido, adecuándolo a mi estilo de trabajo.

Lo primero que hago para mantenerme a un buen ritmo es IDENTIFICAR Y  CATALOGAR.

Es de vital importancia conocer del grupo de pendientes que poseo, que es  importante y que es lo urgente.

Habiendo catalogado mis temas pendientes en importantes y urgentes, me PROGRAMO. Establezco por cada punto, el momento en el que debo hacerlo (fechas) y me establezco tiempos en rangos de horas o bloques de días,  para terminar cada una tarea.

TOMAR NOTA, tomar todos los apuntes con sus observaciones de todo en mi agenda personal, esto para mi es parte de mi motivación e impulso en ser organizada y productiva, ya que en ella suelo descargar toda la información de lo que estoy llevando a cabo, sin omitir ningún detalle. Oh si, porque soy bastante detallista!

Contando con todo el resumen previo de los puntos a ejecutar, una buena  programación y observaciones relevantes, es lograr DESARROLLARLO EN ORDEN CRONOLÓGICO,  esto me da el resultado esperado, que será ir culminando cada tarea, de acuerdo a su importancia con el tiempo necesario.

Te interesará: Los 5 minutos que cambiarán tu vida

Inmersa en el desarrollo de mis tareas, viene el tema de no desviarme o perder el tiempo con situaciones ajenas a nuestra actividad, que demandarán algún tipo de atención. Será casi imposible no recibir de último momento asignaciones o  estar presente en temas de último minuto; pero es MUY importante, no perder la dirección e  incorporarlos de acuerdo a mi primer punto y aquí es donde integro mi siguiente favorito, APRENDER A DECIR NO. ASERTIVIDAD.

Aprendí de mi propia experiencia, saber  reconocer que muchas de las cosas que en el día a día se nos presentan, vienen vinculadas a tiempos muertos, situaciones o tareas que están en nuestras manos, el poder delegarlas o fácilmente poder colocarlas en un último punto de nuestro plan de trabajo.  Podrán ser aquellas importantes pero no urgentes o las no importantes y no urgentes. Cual sea el caso, es identificarlo dentro de nuestro plan de prioridades, programarlo y continuar con nuestro desarrollo productivo en el trabajo.

Esto igualmente es aplicable a mi vida personal y la tranquilidad que se percibe al final de día, es de lo mas gratificante!

Por: @gladysadg (Gladys De Gracia)