Siempre quise ser mamá, pero no fue hasta que mi mamá enfermó de leucemia hace 6 años, que le puse cara de niña a ese deseo.

Por Estefany Castillo

Por eso hoy quiero contarles esos detalles que van más allá de la maternidad, de lo bonito que es crecer en familia, esas cosas que no se dicen, pero cualquiera que sea mamá de niñas puede entender, del día a día…y de eso se trata este post, de las verdades que hay detrás del hecho de ser mamás de niñas.

Ser mujer es un privilegio enorme. 

Ante todo, la mujer es indeterminada y se disputa siempre entre estados de ánimo y sentimientos.

Por otro lado, ser madre es una experiencia reveladora, abrumadora y sorprendente que nos enfrenta a un “nuevo yo” que llevamos dentro y que nunca pensamos que existiera.

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Tu mundo cambia:

Creo que la llegada de un hijo en general cambia todo en ti, pero una niña llena tu vida de una inmensa ternura.

Una conexión especial:

Las mujeres tenemos una conexión especial, ya que entre nosotras podemos entendernos, me pasaba mucho con mi mejor amiga.

Imagínense tener una vida, sangre de tu sangre, su manera de comunicarse día a día se volverá impresionante.

Intentarás respirar profundo cuando te digan “es que las niñas son más tranquilas”, porque sabes perfectamente que no es tu caso

Saqué las fuerzas que tenía escondidas:

A decir verdad, no tengo la menor idea dónde tenía guardadas las fuerzas interiores que me llevan a luchar por mi hija día a día. Siento que puedo hacer todo por ella.

Desarrollé la empatía:

Nunca antes sentí con tanto dolor el pinchazo de una vacuna, ni tanto sufrimiento al ver a un niño enfermo. Mucho menos sentía el dolor de una madre al perder a su hijo o la tristeza de pedir que los malestares que está sufriendo su pequeño fueran de ella, con Alaia aprendí de todo, no puedo ver a un niño sufriendo la impotencia y las ganas de ayudar están en primer lugar desde que me volví madre.

 Amo más a su padre:

Antes de que mi hija naciera, vivir cómodos era algo natural, cuando Alaia llego a nuestras vidas, vi llegar a mi esposo cansado por trabajar en mas de dos compromisos para poder alcanzar una nueva meta familiar, fue algo difícil de explicar: me llevo a amarlo aun mas que cuando lo conocí.

Ropa: 

La podrás vestir como a ti te agrade le compraras los vestidos que siempre quisiste, los zapatitos con lentejuela y los moños que le cubren toda la cabeza, todo para que se vea como la princesa que tanto amas. Además de que te pasaras horas peinándola y en el centro comercial.

 Tendrán noches de chicas:¡Usted puede planear una noche de fiesta con su hija!

Usted y su hija pueden pintarse las uñas, hacerse peinados y faciales.

Por lo tanto, para la mayoría de las madres, que tienen una hija significa nunca tener que mirar muy lejos para elegir una compañera y hacer las cosas femeninas juntas.

 Nadie te dice que tan pronto podría prestarle atención a un chico.

La mayoría de las personas define a los niños como fuertes y a las niñas como románticas y generosamente tolerantes con el mundo que las rodea. Pero toda esa perspectiva cambia cuando alguna de nuestras hijas dice: Ese chico me gusta. Desde ese momento los padres comenzamos a sentir cierto recelo porque nuestras hijas se enamoren de cualquier chico; no me ha pasado y ya tengo pavor.

Ganarás una cómplice para toda la vida.

Mi niña esta muy pequeña aun, pero al saber que es una mujer se que me acompañará en todas mis aventuras, sé que compartirá muchas cosas que amo, también se que nadie mejor que una mujer para comprender el mundo que nos rodea, nuestras dudas, miedos, estados locos de animo y sentimientos.

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