El sexto en la línea de sucesión al trono y su novia estadounidense cambiaron el tradicional pastel de frutas por uno esponjoso de limón y flor de saúco. En su primera entrevista desde que recibió el encargo real, Claire Ptak le cuenta a Vogue cómo es hornear un pastel en el Palacio de Buckingham.

De muchas maneras, la boda del príncipe Harry y Meghan Markle pasará a la historia por su trascendental ruptura con las tradiciones reales –incluida la elección del pastel de boda. Por siglos, las bodas de la realeza han incluido tradicionales pasteles escalonados de frutas, amados por sus frutas secas remojadas en alcohol y su textura húmeda. De hecho, los pasteles de frutas pueden conservarse por meses y frecuentemente el pastel de una boda real no se come durante la fiesta, sino que se entrega a los invitados para que se lo lleven a casa en una lata conmemorativa.

Por tal motivo, fue una gran sorpresa que el Palacio de Kensington anunciara que el de la boda real será un pastel esponjoso no escalonado de flor de saúco y limón con cubierta de dulce de azúcar y mantequilla, y rosas y peonías frescas como decoración. Además, será diseñado para comerse ahí al momento. La mujer responsable de su creación es, de igual modo, una elección poco convencional: Claire Ptak, cuya pastelería Violet –relativamente desconocida– se encuentre en una arbolada calle del Hackney, un municipio al este de Londres, más conocido por su comunidad creativa y su valentía urbana que por el sello de aprobación de la casa real.

Me pidió ir al Palacio de Kensington y presentarle a ella y a Harry algunas opciones para el pastel”, recuerda Petak. “Intenté pensar en la época del año en que la boda se celebrará y en las flores de primavera y también en mis colores favoritos”.

La primera opción que presentó fue una inmediata ganadora –un pastel esponjoso hecho de limones de la costa amalfitana y jarabe de flor de saúco. “Me hace muy feliz el hecho de compartir con ellos los mismos valores de procedencia y sostenibilidad”, dice Ptak. “El príncipe Harry realmente se preocupa y su padre es un gran defensor de los cultivos orgánicos, que también es algo por lo que siento mucho aprecio”.

Para el gran día, Ptak se ha abastecido en la medida de lo posible con productos provenientes de Sandringham Estate, la residencia privada que su majestad la reina tiene en Norfolk. (Desafortunadamente para nosotros, el pastel es una creación a medida que no se venderá en Violet después del sábado).

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