¿Alguna vez has sentido la necesidad de decir “NO” en tu trabajo?

¡Yo sí! y siendo sincera muchas veces, pero por pena u otra razón preferí no hacerlo; sin embargo llegó un momento en el que vi afectado mi desempeño no sólo laboral sino también emocional y personal. Por lo tanto tuve que aprender a decirle “No” a muchas funciones que no correspondían a mi puesto de trabajo.

Por Franchesca Roselie

Dile “NO” al compañero Parásito: creo que el compañero “fresco” existe en todas las oficinas. Ese que quiere llevarse el mérito por todo a costillas de los demás y sólo se la pasa en una eterna tertulia o entreteniendo al resto. Cada vez que te pida algo recuérdale que debe aprovechar su tiempo para ser más productivo e invertir el tiempo en sus tareas, ya que tu tienes las propias.

  1. Dile “NO” al jefe inconsciente: estos son muy fáciles de identificar ya que utilizan frases como: “necesitamos que apoyes la operación, necesitamos más gente comprometida, éste trabajo es el que te da comer, horas extras, fin de semana, etc, etc…” Aunque estas frases tienen algo de razón, ese es el mismo que jefe que cuando necesitas un permiso te lo niega, que cuando llegas 10 minutos tarde te lo descuenta. Es importante no accedas todo el tiempo o ser consiente en que si realmente tienes el tiempo adecuado para hacer lo que te pide. No lo hagas solo por impresionar.
  2. NO soy multitasking: la capacidad de llevar a cabo muchas tareas a la vez es admirable, sin embargo no todos pueden hacerlo y si esa es un a limitante para ti ¡Déjalo claro!, mientras lleves a cabo tus tareas de forma eficiente no permitas que te delegan funciones que no correspondan. Hay muchos trabajos que no permiten que seamos multitasking, especialmente los que están relacionados. On la salud de las personas, números o finanzas.Imagen relacionada
  3. “NO” soy la Mujer Orquesta: personalmente me ocurrió (en uno de mis trabajos) que tanto mi jefe como compañeros olvidaron cuál era mi puesto y funciones en el trabajo. Por ello empezaron a delegarme funciones como: organizar eventos, ser administradora recepcionista, encargada de tienda, etc… y por último y no menos importante supervisora de telemarketing (mi puesto real) que era por lo único que recibía una remuneración. En principio fue agradable ya que toman en cuenta todas tus aptitudes, hasta que llega el momento que consideran que puedes y debes hacer todas esas tareas. Para esto te recomiendo que hables con tu jefe y le expongas la situación, en caso de que no funcione lo mejor es abrirte a nuevas y mejores oportunidades laborales.
  4. Dile “NO” a ese trabajo:  al iniciar en un nuevo empleo usualmente tenemos la ilusión de crecer y hacer carrera en la empresa, pero con el tiempo te das cuenta que no necesariamente es así. Las cosas no son como esperabas y en lugar de ser algo gratificante te vas desgastando sin poder expandir tus horizontes profesionales. Si sientes apatía cada mañana que te levantas para trabaja, creo que debes evaluar que ya has cumplido tu “tiempo de vida” en ese lugar y es necesario replantearte la idea de buscar algo que realmente te llene.

¿Porqué no siempre debo decir que Sí?

Lo más importante es que recuerdes que el decir que sí en todo momento no es lo más saludable, es importante poner límites y no permitir que “ayudar a los demás” termine afectado tu trabajo negativamente. Resultado de imagen para trabajo en exceso

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