En esta sociedad cambiante y altamente tecnológica y competitiva se necesitan ante todo personas capaces de adaptarse a dichas exigencias.

Por Anna Andreatta

Por esto, hoy nos gustaría reflexionar sobre un fenómeno que está relacionado con el proceso de escolarización. Muchas familias preparan a sus niños de 4 años o antes para que, puedan hacer una prueba de acceso que les permita entrar a los mejores colegios…

El “futuro prometedor” va ahora de la mano de la pérdida de la infancia entendida como una etapa de exploración y adquisición de conocimientos de acuerdo con habilidades y destrezas naturales, respetando las individualidades.

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Estamos convirtiendo en “competidores silentes” a niños que deberían estar jugando en los parques… nos preguntamos ¿De qué nos sirve un niño inteligente si no sabe cómo manejar sus emociones, si no sabe jugar, pero si escribir? El niño debe formar su emocionalidad y llenarse de sueños, no de miedos, stress y conceptos áridos y abstractos.

Muchos padres aceleran las competencias de sus hijos, exigiendo habilidades no presentes de forma natural, y forzando la adquisición de destrezas motoras y habilidades cognitivas, para lograr objetivos que no respetan el desarrollo integral.

La necesidad social de forzar tener hijos aptos para el mundo los está llevando a no ser apto para sí mismo, pues cada vez más se está olvidando el desarrollo emocional y competencias naturales.

¿Estamos midiendo el costo de eso? ¿La niñez donde la dejamos? No hay estudios contundentes que apoyen la idea de que “acelerar o forzar” ciertas competencias, como es el caso de la lecto-escritura, en niños de 3 o 4 años sea positivo, ni que no repercuta durante   su desempeño académico.

Lo que se si está comprobado es que los niños empiezan a conocer la frustración, el estrés, pero, sobre todo, tener que cumplir las expectativas y exigencias paternas. Los hace cada vez mas competitivos sobre valores y exigencias sociales y cada vez menos empáticos y con menor capacidad de disfrutar la vida de acuerdo con su edad cronológica.

Si realmente queremos respetar el proceso de crecimiento natural del ser humano deberíamos fomentar y propiciar aproximaciones al conocimiento de forma indirecta, de forma natural y respetuosa.

Un  ejemplo,  acercar los  textos a los niños de 2 y 3  años sin obligarles a leer o a iniciar el aprendizaje formal de las letras , dar colores y lápices junto con hojas de papel, sin obligarlos a respetar límites ni márgenes . Si la curiosidad natural del niño se une a la motivación propiciada tanto por padres, madres, nanas y maestros lograríamos que todo fluya de forma natural siendo facilitadores y cómplices del proceso y no como agentes de presión. Mientras mas forzado sea el proceso mas tendremos consecuencias en el niño, pues si sus capacidades naturales no están  presentes su nivel de frustración se eleva y su autoestima se deteriora, entre otros aspectos de lo que llamamos integralidad del ser humano.

La fórmula perfecta para cada niño y familia va a depender de los valores y cuan dispuestos estamos a respetar el desarrollo en contraposición con las expectativas sociales actuales. Sea cual sea la decisión deberíamos respetar los ritmos del en cada etapa evolutiva.

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Algunas premisas que recordar de la infancia

  • El juego es necesidad más básica y elemental de un niño es la forma descubrir y entender el mundo.
  • El desarrollo emocional del niño se logra jugando entre pares, no con la tecnología.
  • Que la creatividad es el arma, de los niños, un lápiz, un papel y una ramita, cuatro hojas de un árbol, un pegamento, tienen más poder que un celular
  • Comparte tiempo con tus hijos haciendo lo que ellos piden y guíalos, es su tiempo contigo.
  • Los límites y orientaciones adecuadas no les van a generar ninguna repercusión, son necesario. Es preferible educar que reeducar
  • No hagas a tu hijo competitivo, enséñale a valorar sus logros para él no para los demás
  • Necesitamos personas felices en las escuelas, no niños frustrados y que aborrezca la escolaridad, recuerda que la mayor parte de la vida la pasamos en las aulas de clases.

Tienen toda una vida para alcanzar metas SUS metas, tu eres la guía y la persona indicada que debe hacer ese camino placentero. Debemos potenciar habilidades para favorecer procesos, no es forzar procesos.

Lic. Anna Andreatta

Psicopedagoga

@annandreatta

Celular 6327-4096