Aunque cueste creerlo el regalo que más rinde en casa, cuando tenemos niños pequeños, son los juguetes. ¿Te suena conocida esta situación? Algunos son educativos, otros de roles, algunos de muchas funciones, otros totalmente inútiles o triviales.

Por Deylin Hernandez

Se nos olvida que: menos es más. Si, también aplica en los juguetes menos juguetes = más imaginación.

No es necesario que los niños dispongan absolutamente de todo sus juguetes  para entretenerse. Lo que no tengan lo imaginarán. Si tiene. un avión serán sus pilotos. Aquello que no esté a su alcance, lo tendrán a través de su creatividad. Serán astronautas, científicos, policías, bomberos, médicos y maestros. Si están rodeados de muchas cosas, no tendrán la necesidad de imaginar.

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Cuando hay ausencia de recursos físicos (los juguetes), se activan algunos de los recursos más valiosos. Su cerebro y su corazón.

Manos a la obra

Lo primero que se debes hacer es ir al espacio de juego, ponerte del tamaño de nuestros pequeños (ser empático) y ver que hay en nuestro alrededor. Evaluar si es un espacio sobresaturado de juguetes, los cuales son muy altos e inalcanzables para ellos, desordenados o que ya no usa o que no están acorde a su edad.

Para empezar con la rotación de juguetes, vamos a empezar por tratar de elegir aquellos de calidad.

Te darás cuenta que lo vital no es la cantidad la que da el placer al jugar sino la calidad de experiencia que le da. Si le permite imaginar, crear, aprender entre otros, más allá de su precio o marca; entonces SI vale la pena.

Empieza por plasmar ideas  participativas y consientes en ellos. Estaremos fortaleciendo su autoestima al implicarlos en la rotación y enseñándole el grado de importancia o prioridad.

Para hacer la rotación hay varias cosas que debes tomar en cuenta

Como por ejemplo: juguetes con valor significativo o de uso  frecuente, aquellos que usan de vez en cuando, los de poco valor o sin nada positivo, juguetes que excedieron su edad de uso (Ej. Auto con rolo de gateo, cuando el pequeño ya camina. Una caja de  formas cuando ya está en el kínder y ha superado esta etapa).

El siguiente paso es elegir los que podemos regalar o donar. Claro está, que se encuentren en buen estado. Los que estén deteriorados, es preferible salir de ellos para no seguir guardando un cementerio de juguetes.

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La rotación se hace independientemente con cada niño. Si vemos que ya el pequeño no se interesa por los juguetes presentes los guardamos y sacamos otro al protagonismo.

Es decisión de cada familia. Tú decidirás cómo tener el espacio o rincón de juego de sus hijos. Estas recomendaciones ayudarán a fortalecer valores en los pequeños, a mantener el orden en el espacio y lo más importante de todo que nuestros hijos de se aburran por un exceso.

En caso de mi familia hace poco con unas amigas realizamos intercambio de juguetes en buen estado y de libros infantiles. Fue una gran cita a ciegas donde los pequeños decidieron por cuál juguete cambiarían el suyo, una idea que se puede adaptar a otro.

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