Muchas parejas, en la actualidad, están usando la técnica de «ayuno sexual» para reavivar la llama. ¿En qué consiste?

Como sabemos, el sexo es una actividad natural en todas las especies animales. También en las personas. Muchos coinciden que “hacer el amor” tiene que ver mucho con las ganas de tener relaciones de forma espontánea. Las hormonas juegan un papel importante y no es algo que se pueda controlar. Sin embargo, hay quienes creen que sí.

Esta famosa práctica consiste en que las parejas dejan de tener sexo durante un tiempo de manera voluntaria. Esto es para lograr encontrarse a sí mismas otra vez y acumular ganas. Entonces, al igual que el ayuno tradicional con la comida, en éste también se eleva el “hambre”.

¿Funciona?

Los expertos en relaciones y en sexo no se ponen de acuerdo. Según la kinesióloga y especialista en sexo Odette Freundlich, la abstinencia sexual es muy generosa con las parejas. Esto les permite revalorizar su relación.

“La sensación de lo que está “prohibido”, hace que se anhele lo que hace falta y se valore lo que se tiene alrededor”.

El psicoterapeuta y escritor del libro “Sex Detox”, Ian Kerner, asegura que sirve para romper con la rutina y comenzar de cero.

“Cuando se trata de sexo y relaciones, a veces entramos en un circulo vicioso y la única manera de salir de él es empezar de nuevo. Aplacar la sexualidad durante 30 días es una buena manera para resetear nuestro lado erótico”.

La decisión de abstenerse durante un período de tiempo podría ser positiva para la pareja. Eso si, siempre y cuando ambos estén dispuestos a ello. De otro modo, sería peor.

A lo que apunta esta práctica, no es a eliminar el sexo como tal, sino a encontrar nuevas formas de intimar y redescubrirse, es decir, a dejar un poco de lado la rutina del sexo y volverlo algo mucho más profundo y casual.

¿Se puede mejorar la relación sexual?

El sexólogo Christian Thomas ha estudiado durante años las relaciones humanas y piensa que el “ayuno sexual” y su filosofía disfraza las simple acción de acumular ganas.

Entonces, resulta muy opuesto a la naturaleza humana. Según él, somos seres hormonales y por consecuencia espontáneos. Por otro lado, la idea de no tener sexo durante un tiempo para que vuelva la pasión no es tan descabellada si ambos lo desean.

En el sexo tántrico se propone la idea de que con el tiempo el hombre puede retener más semen, ayudándolo a tener mejores orgasmos.

El “ayuno sexual” es una de las tantas maneras que existen para enriquecer las relaciones de pareja. No obstante, el desacuerdo entre los expertos nos deja pensando que quizá no funciona para todos. Antes de cualquier cosa, mejor asistir a terapia o conversar sinceramente.

 

¿Le propondrías esta práctica a tu pareja? En una vida de casados podría funcionar de gran manera. No siempre existen las ganas para tener sexo, por eso, podría resultar positivo esperar cuando los dos estén con las ganas a mil.
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