Hace más de un mes que no veíamos a la Duquesa de Cambridge en un acto oficial y la echábamos de menos. De hecho la última vez que vimos una imagen suya fue durante una competición de polo a la que asistió con sus hijos George y Charlotte con un vestido de Zara.

Pero hoy la familia real británica ha vuelto a reunirse al completo para asistir al bautizo del miembro más pequeño, el príncipe Louis.

Aunque Meghan Markle ha sido el centro de atención desde que su boda con el príncipe Harry, hoy la protagonista volvía a ser Kate Middleton, que ha escogido un vestido blanco de Alexander McQueen y un tocado de la diseñadora británica Jane Taylor.

Una vez más, Kate Middleton ha vuelto a confiar en su diseñador fetiche, Alexander McQueen. Pero no ha sido el detalle que más ha llamado la atención, ya que su vestido nos ha recordado mucho al abrigo, también de Alexander McQueen, y el tocado que escogió para el bautizo de su hija Charlotte en el año 2015.

El bautizo del príncipe George ha sido en la capilla real del Palacio de St. James, en la ciudad de Londres. Y desde la cuenta oficial de Instagram de @kensingtonroyal han querido compartir un vídeo con la entrada de Duques de Cornualles, los Duques de Cambridge junto a sus tres hijos y los Duques de Sussex.

Otros detalles

La ceremonia duró 40 minutos y ha estado oficiada por el arzobispo de Canterbury, Justin Werlby, el mismo que casó a los duques de Sussex en mayo.

Siguiendo la tradición, el príncipe ha sido bautizado con agua del río Jordán en la Fuente del Lirio, una pila de plata por la que pasan todos los bebés reales desde el bautizo de la primera hija de la reina Victoria y el príncipe Alberto.

Terminada la misa en la capilla, los duques de Cambridge han ofrecido a sus invitados un té con tarta en Clarence House, la residencia del príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles.