Y cómo para no estarlo, si apenas hace unos días o meses que ha nacido tu bebé y sientes que los días son “eternos” y las noches ya no son “para descansar”. O quizás sientes una opresión en el pecho o te surgen repentinamente ganas de llorar.

Por María Fernanda Betti, asesora en lactancia

¿Sientes que ya no tienes “vida propia” o un “espacio para ti” que no sea amamantando a tu bebé o consolándolo o cambiándolo?

¿Crees que sólo a tí te suceden estas cosas? Pues claro que no!!! En mayor o menor medida, con uno u otro hijo, TODAS pasamos por una situación, más o menos parecida a esta.

Pero Tranquila amiga, esto no es eterno. Todo pasa, todo vuelve a su curso normal.

Pero mientras tanto, te preguntarás, ¿cómo sobrevivir?

Es importante que tengas claro que nuestros bebés nacen desvalidos, dependientes y que si requieren tu atención. No es “porque te toman el tiempo”, o “están queriendo controlar tu vida”, o “que si no los entrenas a que se comporten como es esperable, ya no lograrás revertir la situación”.

Tu bebé NECESITA DE TI!! Necesita que lo CARGUES en brazos, que lo DUERMAS, que lo ALIMENTES, CAMBIES, CONSUELES, entre otras cosas.

No eres por responder a esas necesidades una “Mala madre” o una “madre poco eficaz” como socialmente muchos quieren hacernos creer. Muy por el contrario!!! Eres la mejor mamá que le podría haberle tocado a tu hijo.

Esta dependencia, casi absoluta, progresivamente irá transformándose en una independencia, pero no es mágico este cambio y con cada hijo tendrá características propias.

Tips útiles que te ayudarán a transitar esta época

*Sé paciente

Intenta no imponer momentos ya sea de descanso o de alimentación, sino propicia o facilita que estas situaciones sucedan. Permite que sean flexibles, variables. Los horarios rígidos aumentan las posibilidades de que te sientas frustrada cuando no logres que se sucedan en el momento que lo habías planificado.

*Si tu bebé es amamantado, y tienes la sensación de que está “todo el día prendido a la teta” verifica que todo esté funcionando correctamente.

Es decir, que esté bien posicionado, que su agarre sea el correcto, que no te duela cuando tu bebé succiona. Observa cómo se alimenta, que se mantenga activo al pecho para que progresivamente logre ser más eficiente.

¿Que sólo se duerme con la teta?

Y…sí amiga. La succión es la manera que nuestros bebés tienen para calmarse, descargar tensión, alimentarse, dormirse. Tu leche es ese líquido magnífico que lo nutre y satisface, es un masaje tibio que corre por su interior. Tu bebé no es otra cosa que un Niño Normal.

Has intentado practicar Colecho/CunaColecho

El colecho te dará la oportunidad de descansar/dormir junto a tu bebé, o podrás amamantarlo sin necesidad de levantarte de tu cama. De esta manera, aunque tu bebé sólo duerma 20 minutitos, tú también habrás descansado ese tiempo y te dispondrá positivamente para todo lo que viene por delante. Inténtalo sin culpa. Los niños no eligen eternamente dormir con sus padres. Y hoy quizás es la solución en gran parte a tu agobio.

*¿En el día tu bebé sólo quiere que lo cargues en brazos?

Intenta utilizar fulares, mochilas ergonómicas, rebozos, que te permitan llevar a tu bebé pegadito a tu cuerpo, en dónde se sentirá más tranquilo y relajado y hasta podrás amamantar. Tu contarás con dos manos libres

Si el llanto de tu bebé disminuye, si su irritabilidad es menor y aumentan los tiempos de descanso de ambos, verás que comenzarás a sentir que los días no son tan largos como hasta ahora y las noches realmente se transforman en reparadoras.

Comenzarás a amigarte con tu realidad, y podrás aceptar que sólo es transitoria, que antes de lo que te imaginas volverás a recuperar tus tiempos, tus espacios, tus salidas…

Sólo es cuestión de tiempo. El tiempo que hoy te pide tu bebé, el tiempo que hoy necesita tu bebé, el mismo tiempo que ambos requieren para adaptarse y acomodarse.

*Busca unirte a foros o grupos de madres

Esto te ayudará a compartir tus vivencias, enriquecerte de aportes de las demás mamitas o descubrir tips que pueden resultarte muy útiles.

* Realiza diariamente algo que te de placer

Eso que disfrutes y te llene el alma como una caminata al aire libre con tu bebé, maquillarte, meditar, escuchar música, una charla con tu amiga. Lo que quieras, pero no dejes de hacerlo. Verás que todo sumará para que te sientas mejor.

Ánimo. Lo estás haciendo muy bien!!!

Sigue a María Fernanda aquí.

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