Son las cuatro de la tarde y te ataca el hambre; te diriges hacia tu despensa y lo primero que te recibe es una bolsa de papas fritas. A pesar de saber que no es bueno para ti y que no está alineada con tus metas de salud, se te hace casi imposible evitar agarrarla, abrirla y a la boca.
Por Esther y Alegría de Premium Palate
Un viaje de mil millas comienza con un primer paso. Si estás buscando llevar una vida más saludable, uno de los primeros pasos debe incluir un paseo por tu despensa.
El mayor contratiempo para llevar una alimentación saludable podría ser tu propia despensa de alimentos. Abastecerla con productos excesivamente procesados con alto contenido de azúcar, sodio y/o grasas trans, y a la vez, con bajo contenido de fibra, vitaminas y minerales prácticamente pudiera considerarse un autosabotaje.

Los siguientes alimentos no merecen un lugar en tu despensa:

1. Productos “Fat-Free”

Probablemente te atraen los productos que claman ser libres de grasa pero debes tener cuidado. Por lo general, los fabricantes reemplazan la grasa por extra azúcar y sodio, para compensar el sabor. Esto los hace dañinos para tu salud, especialmente si las grasas reemplazadas eran grasas buenas como las mono o poliinsaturadas. Además, estudios demuestran que las personas tienden a comer en exceso productos etiquetados como “bajos o libres de grasa”, ya que subestiman la cantidad de calorías que contienen y asumen que están tomando una decisión saludable.

2. Cubito de Pollo:

El famoso ingrediente que no falta en las comidas como parte básica de la sazón. Su componente químico denominado, Glutamato Monosódico, comercialmente conocido como MSG, es una neurotoxina que sobre-estimula las neuronas llevándolas a un estado de agotamiento, provocando eventualmente su muerte. Puede ocasionar desde dolor de cabeza y picazón hasta consecuencias más graves como irregularidades cardíacas y asma. Está de más decir que debemos evitar a toda costa este veneno conocido como “cubito”.

3. Comidas en caja como Macarrones con Queso

Cuando tu comida completa viene empaquetada o en una caja estás en problemas, ya que lo más probable es que sea altamente procesada y con un contenido elevado de grasa, azúcar y sodio. Además, contienen una gran variedad de químicos y colorantes artificiales, relacionados con hiperactividad en niños, alergias y hasta cáncer. Tu mejor opción es prepararlos desde cero utilizando pasta integral, leche descremada y queso bajo en grasa.

4. Palomitas de Microondas

¿A quién no le encanta acostarse a ver una película con un vinito y palomitas de maíz? Pero alto, ¿sabes lo que estás consumiendo? Empezando por la bolsa que contiene un recubrimiento químico que al ser calentado se convierte en una sustancia denominada perfluorooctanoico (PFOA), un probable carcinógeno. Por otro lado, contiene diacetilo, un compuesto artificial responsable del sabor característico a mantequilla, reconocido como el causante de la bronquiolitis obliterante, una enfermedad pulmonar donde la vía aérea es obstruída, también conocida como “pulmón de palomitas de maíz”, ya que mayormente la sufren los trabajadores de las fábricas de palomitas de microondas por la inhalación prolongada de los humos de esta sustancia química. Si te encantan tanto como a nosotras, puedes prepararlos en el microondas utilizando granos de palomitas de maíz, una bolsa de papel y un toque de sal.

5. Aderezos Comerciales

Arruinar una ensalada puede ser tan simple como agregarle un aderezo alto en calorías, grasas y azúcares. Los aderezos comerciales contienen aceites que usualmente provienen de organismos genéticamente modificados como lo es el aceite de soya, además de grasas hidrogenadas, relacionadas a enfermedades coronarias. Otros componentes de este tipo de productos son los conservantes como el EDTA  y los colorantes como el color caramelo, reconocidos por ser tóxicos. Están endulzados con azúcares procesados y jarabe de maíz de alta fructosa, que consumidos en exceso pueden provocar enfermedades como la diabetes tipo 2 y obesidad. Finalmente muchos contienen MSG, neurotoxina mencionada anteriormente. Entonces, ¿qué hace un amante de las ensaladas? Preparar su propio aderezo

6. Jugos

Lastimosamente, los beneficios que poseen los jugos de fruta, como ser fuente de antioxidantes y micronutrientes, no son suficientes para contrarrestar el efecto negativo de su elevada concentración de azúcar. Es preferible que consumas la fruta entera para así beneficiarte de sus propiedades, como su contenido de fibra, que ayuda a la digestión y a la salud general, sin esa azúcar extra que llevan los jugos comerciales. ¿Te comerías cinco naranjas en una sentada?…. ¿Entonces por qué te las tomas?

7. Yogurt Saborizado

A menudo considerado como un producto saludable, pero, ¿sabías que un yogurt puede contener más azúcar que una barra de Snickers? Si bien es cierto, el yogurt tiene bacterias saludables que brindan balance al ecosistema bacterial del intestino. Pero lastimosamente, la mayoría de los yogures que vemos en los supermercados están cargados de azúcares y siropes que dañan todo su propósito, convirtiendo el yogurt en un enemigo de una alimentación saludable, en vez de un aliado. La mejor opción es yogurt griego descremado y sin azúcar añadida y uno mismo agregar sus propias frutas y un toque de stevia.

8. Gaseosas

La relación entre la obesidad y las gaseosas es tan estrecha que los médicos calculan que por cada gaseosa consumida, la probabilidad de desarrollar obesidad aumenta 1.6 veces. En pocas palabras, mantenerse lejos de las gaseosas es lo más inteligente, ya sean regulares o “light”, ya que ambas tienen un sinfín de repercusiones negativas en el cuerpo. Entre ellas, enfermedades cardiacas, disolución del esmalte dental, diabetes, osteoporosis, complicaciones reproductivas, etc.

9. Queso Amarillo

Empecemos por aclarar que este tipo de “queso” realmente no puede considerarse queso, pues más del 50% de sus ingredientes son químicos, prácticamente se necesita un especialista para entender la lista de ingredientes. Este tipo de imitaciones de queso son compuestos con ingredientes como almidón, grasas vegetales, caseinatos, sales y un sinfín de otros aditivos. Solo imagínate! Para que un queso dure en la nevera 6 meses sin ninguna señal de putrefacción, es imposible que sea un queso hecho de forma convencional con ingredientes frescos. Está de más decir que la mala reputación de este producto, no es en vano.

10. Cereales azucarados

Nada más sencillo que cereal para desayunar, pero cuando se trata de las vitaminas y los minerales que tu cuerpo necesita para empezar bien el día, lo más aconsejable es alejarse de estos productos. Son altos en carbohidratos y, si acaso, ofrecen una cantidad mínima de proteínas y grasas saludables. Además, contienen muchos azúcares añadidos, en algunos casos hasta jarabe de maíz de alta fructosa y prácticamente nada de fibra.
Si necesitas asistencia para lograr surtir tu pantry de la forma más saludable, no dudes en contactarnos! @premiumpalate
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