Muchas novedades están ocurriendo en la vida de Meghan Markle como ‘royal‘: hace poco vimos como era la primera vez que ocupaba la Royal Box de Wimdledon y unas semanas antes pudo vivir su primer Royal Ascot con un espectacular vestido de Givenchy.

La vida de Meghan está en constante evolución desde que el pasado 19 de mayo se casará con el Príncipe Harry y, desde entonces, forma parte de la familia real británica. De hecho, un detalle más será la forma que tendrá de celebrar (o no) su cumpleaños.

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El año pasado, Harry y Meghan pudieron pasar el 4 de agosto (día del cumpleaños de ella) en un viaje por el sur de África donde tuvieron tres semanas de escapada romántica y donde pudieron visitar las Cataratas Victoria o hacer un safari en Botswana.

En su 37 cumpleaños que tendrá lugar en unos días, Meghan no se llevará todo el protagonismo del día. ¿La razón? No se debe a una crisis o a que la duquesa de Sussex no le apetezca celebrar el día de su nacimiento, todo es mucho más sencillo.

Todo se debe a que el próximo día 4 de agosto se celebrará la boda de Charlie Van Straubenzee, uno de los mejores amigos de Harry, con su prometida, Daisy Jenks. Meghan ha aceptado que ese día es el día especial de la pareja y acompañará al Príncipe Harry como su «más uno».

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Seguro y será un día inolvidable para ella, puesto que ya celebra oficialmente como esposa de su amado Harry.