El llanto del bebé es una forma de comunicación. Mediante el llantocomunica cuando está mojado, tiene hambre, se siente mal. La mayoría de las madres llegan a distinguir los diferentes  tipos de llantos de su bebé.

Pero mientras va creciendo ya se da el inicio en el uso de sonidos, sílabas, palabras y frases; para comunicar sus necesidades. Sin embargo, hay momentos en los cuales el niño reconoce que mientras llora llama la atención de las personas que lo rodean.

Es aquí donde es importante saber qué tan recomendable es dejar al niño llorar y qué tiempo.

Hoy día la  Neurociencia nos permite conocer que dejar que los bebés se angustien, dejándolos llorar por largos periodos, es una práctica que puede dañar a largo plazo al niños así como sus capacidades  Psico Sociales.

Conociendo esto, lo importante es saber la razón por la cual está llorando. Recordando que el llanto es una forma de comunicación.

Cuando Usted conoce que su hijo está llorando porque le acaba de decir que no le va a comprar el chocolate que insiste tener en el súper, este llanto ya sabemos que es formando un berrinche.

Pero cuando su hijo llora por el simple hecho de haberle dado un vaso que no es su preferido, o porque lo mandó a guardar sus zapatos, puede ser que en ese momento su hijo está muy cansado y necesita una siesta, un descanso. Dormir muy poco podría ser la verdadera causa de su llanto.

Una de las razones más frecuentes por la cual los niños lloran es por estar agotados, y esto los lleva a mostrar comportamientos irracionales.

Existen muchas razones por las cuales un niño puede estar llorando, es importante que usted como padre identifique las señales del llanto de su niño.

Algunas de las razones por las cuales un niño puede estar llorando son:

Hambre:

Para un niño, no verbal, el hambre podría ser el culpable del llanto. Más si acaba de despertar de una siesta, o si han pasado entre tres o cuatro horas desde la última vez que comió.

Una Sobre-Estimulación del ambiente:

Si tu pequeño esta llorando, aparentemente sin motivo, y se encuentran en un lugar que es muy ruidoso, es recomendable darle un descanso. Llévelo afuera o a una habitación más tranquila. Permítale estar sentado en calma por unos minutos. Puede que en ocasiones esto no sea suficiente para el niño  y es necesario llevarlo a casa.

Estrés: 

Esta es una gran razón para las lágrimas, especialmente en niños un poco mayores. Usted puede estar preguntándose ¿cómo un niño puede estar estresado?

Pues muchas cosas pueden estresar a un niño. Puede estar sobrecargado de tener que ir de la clase de fútbol a la clase de piano, luego tener que hacer tarea.

Necesitan tiempo libre para jugar, así como para relajarse, ir al parque. Los niños también pueden sentirse estresados por lo que sucede a su alrededor, como problemas en el matrimonio de sus padres, una mudanza o cambio escolar, o incluso eventos que escuchan en las noticias. Cuando un niño siente la carga de los acontecimientos estresantes de la vida, puede volverse inusualmente lloroso.

Atención: 

Parece salir de la nada, su hijo está jugando feliz, luego le da la espalda e inicia a llorar. El sabe que llorar es una excelente manera de llamar su atención. La atención, incluso cuando es negativa, refuerza el comportamiento. Entonces, decir: «Deja de gritar» o «¿Por qué lloras ahora?» Puede alentar a que los berrinches continúen. En este caso es mejor darle un tiempo de atención positiva. Dedique unos minutos todos los días para jugar en el piso con el, jugar un juego o lanzar una pelota de un lado a otro. Es menos probable que su hijo llore por atención si le da unos minutos diario.

Evadir una actividad: 

Cuando su hijo realmente no quiere hacer algo, como guardar sus juguetes o prepararse para ir a la cama, es posible que el llanto sea grande. Sus lágrimas pueden provenir de su genuina tristeza. Pero también pueden ser una estrategia.

Lograr que te involucres con él, incluso si es solo por un minuto, son 60 segundos más que puede posponer el hacer algo que no quiere hacer. Es importante validar los sentimientos de su hijo diciendo frases asertivas: «Sé que es difícil recoger tus juguetes cuando quieres seguir jugando». Pero evite entablar una discusión larga o una lucha de poder.

Un estudio del 2011 publicado por el Journal of Reasearch and Personality, encontró qué hay muchas circunstancias en las que el llanto ayuda a las personas a sentirse mejor.

Estas investigaciones descubrieron que las personas se sienten mejor después del llanto si tienen apoyo emocional, si el llanto conduce a una resolución o una mejor comprensión.

Entonces, su objetivo no siempre debe ser lograr que su hijo deje de llorar. Arrojar algunas lágrimas puede ser bueno para los niños. Pero antes de que pueda decidir como responder mejor, es importante preguntarse: “¿Porqué mi hijo está llorando?