Rara vez Beyoncé muestra su lado más personal e íntimo. Recientemente nos compartió unas imágenes de lo más familiares en su página web, pero ahora ha ido más allá y se ha sincerado sobre su experiencia con la maternidad, el parto y la recuperación.

La cantante ha concedido una entrevista en la que ha confesado cómo le influyó la presión sobre su cuerpo. “Después del nacimiento de mi primera hija, me creí las cosas que la sociedad decía sobre cómo debía verse mi cuerpo. Me presioné para perder todo el peso del bebé en tres meses y programé una pequeña gira para asegurarme de que lo haría. Mirando atrás, eso fue una locura. Todavía estaba dando el pecho cuando realicé los espectáculos de Revel en Atlantic City en 2012. Después de los gemelos, abordé las cosas de manera muy diferente”.

No nos extraña que en su segundo embarazo Queen B se tomara las cosas con más calma porque vivió una situación muy difícil. “Pesaba casi 100 kilos el día que di a luz a Rumi y a Sir. Estaba hinchada por la preeclampsia y había estado en reposo durante más de un mes. Mi salud y la salud de mis bebés estaban en peligro, así que tuve una cesárea de emergencia. Pasamos muchas semanas en la NICU (Unidad neonatal de cuidados intensivos)”.

Para la artista, su pareja el cantante Jay-Z fue parte fundamental de su recuperación: “Mi marido fue un valiente y un sistema de apoyo muy fuerte para mí. Estoy orgullosa de haber sido testigo de su fuerza y su evolución como hombre, mejor amigo y como padre. Yo estaba en modo de supervivencia y no entendí todo hasta meses después. Hoy tengo una conexión con cualquier padre que haya pasado por una experiencia así”.

Además, Beyoncé habla de lo mucho que sufrió durante su recuperación y de lo importante que es aceptar los cambios de nuestro cuerpo en cada momento. “Después de la cesárea, mi core (región abdominal y parte baja de la espalda) era diferente. Había sufrido una cirugía mayor. A veces los órganos se desplazan temporalmente, y en casos raros, se extraen temporalmente durante el parto. No estoy segura de que todos lo entiendan. Necesitaba tiempo para sanar, para recuperarme. Durante mi recuperación me di amor propio y cuidados y acepté mi figura más curvilínea. Acepté lo que mi cuerpo quería ser. Después de seis meses, comencé a prepararme para Coachella. Me volví vegana temporalmente, dejé el café, el alcohol y todas las bebidas de frutas. Pero fui paciente conmigo misma y disfruté de mis curvas más marcadas. Mis hijos y mi marido también lo hicieron”.

Por último, afirma que su cuerpo no ha vuelto a ser el mismo tras la maternidad, pero es algo que no le importa. “Actualmente mis brazos, mis hombros, mis pechos y muslos están más redondos. Tengo una pequeña barriguita de mamá, y no tengo prisa por deshacerme de ella. Creo que es real. Cuando esté lista para tener una tableta de chocolate en los abdominales entrenaré duro y trabajaré hasta que lo tenga. Pero en este momento, mi pequeña barriguita y yo sentimos que estamos hechas la una para la otra”.

Nos gusta la Beyoncé más diva que se sube a un escenario y deja a todo el mundo con la boca abierta. Pero esta Beyoncé más natural, sincera y cercana simplemente nos encanta.

Retomado de Vogue.es

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