El momento ideal para que un niño comience a asistir a la guardería o maternal es una gran preocupación de muchas madres y padres. A esa inquietud nace de forma inmediata la pregunta: ¿Cuándo es ideal? ¿A qué edad?

Esas preguntas tienen varias respuestas, y van a depender de ¿Por qué lo quieres o debes colocar en la guardería o maternal?

Por Anna Andreatta

En la mayoría de los casos son las necesidades de nosotros los padres las que determinan que nuestro hijo tenga que ir a la guardería. Pues bien, déjame decirte que el ideal no existe.

Generalmente se recomienda a los 18 a 24 meses de edad. Pero eso no significa que si lo necesitas hacer antes sea MALO. La recomendación viene dada puesto que la mayoría de los chiquitos a partir de los 18 meses ya poseen autonomía. Es decir: comienzan a caminar, dicen sus primeras palabras, juegan con otros niños y son más capaces de tolerar el estar separados por periodos de tiempo de ti y de su familia.

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Este momento es tan relativo que si hacemos referencia a las recomendaciones de la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente recomienda que el momento ideal es a los tres años para mandar al niño a la guardería.

Si vez todos van a tener criterios diferentes dependiendo de los valores y parámetros que utilicen, pero lo que si es cierto es que, durante los primeros meses de vida, el bebé necesita un contacto directo contigo y su familia. Por muy buena que sea la guardería o maternal no hay sustituto de los brazos y atenciones del hogar.

Por tanto, es una cuestión de desarrollo psíquico y de ofrecer al bebé lo que necesita. Cuando los bebés tienen menos de 2 años, si es posible, es recomendable que sigan en casa con sus papás. Hay estudios realizados por expertos que indican que durante los primeros años de vida el mejor lugar para tu pequeño es su casa con los suyos.

Y si tienes que dejarlo en una guardería…

Las leyes protegen a las madres hasta los 3 primeros meses de vida de nuestros hijos, y pues ya luego las madres que trabajan deben tomar decisiones importantes. En el caso de que debas incorpórate al trabajo y no puedas estar junto a tu hijo , debes tener cuidado al elegir guardería. Debería ser un lugar con personal especializado y calificado para atender a menores de dos años y que brinde atención individualizada y estimulante para que tu hijo se sienta muy querido, casi como en casa. Procura dejarlo el menor tiempo posible y déjale lo que necesita para estar cómodo, seguro y bien alimentado (eso incluye mantas y juguetes personales, así como su propio banco de leche para ser alimentado de tu leche mientras tu trabajas.

Pues bien, encontrado el sitio ideal para ti y que cumpla con tus requerimientos, inicia el periodo de preparación paulatino, tanto para el como para ti. Ve poco antes, a la guardería y lo vas dejando por horas, vendrá bien para comenzar a relacionarse con las cuidadoras, el ambiente y otros chiquitos.

Generalmente superada la etapa de adaptación para ambos todo fluye y veras que podría ser beneficioso. Su desarrollo y su lenguaje pueden verse favorecido, ganan autonomía y pronto pierden el miedo a la separación contigo y se relacionan con otros niños.

Enfermedades al estar en contacto con otros niños

El otro aspecto que preocupa mucho a pediatras y a nosotros como padres son las enfermedades. Cuando nuestros hijos empiezan a asistir a guarderías y maternales suelen comenzar con mocos, diarreas y otras enfermedades a las pocas semanas y no salen de una.

En este sentido, es importante saber que esto ocurre porque el sistema inmunitario de tu hijo pequeño es inmaduro durante sus primeros meses de vida y evoluciona con el crecimiento, pero, por otro lado, se activa rápida y generalmente responde muy bien ante los estímulos de los agentes infecciosos.

El contacto frecuente y sucesivo a virus y bacterias hace que, las defensas de tu hijo se fortalezcan y el organismo comenzará a trabajar para hacerse cada vez más resistente e inmune, así pues, en compensación, habrá creado ya defensas para enfrentarse a los virus y a las bacterias en etapas sucesivas.

Así que te voy a dar pequeñas recomendaciones en cuanto al tema:

• No realices una integración brusca, prepara el camino de manera progresiva para ti y para el
• No pases de dedicación exclusiva a la vida laboral de manera abrupta
• Procurar que no coincida el comienzo de la guardería o maternal con otros cambios importantes como el destete, sacarlo de tu habitación para la propia, con el nacimiento de un hermano, y otros.

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En definitiva, el momento ideal no existe, las circunstancias de vida obligan a cambios importantes, así que trata de buscar el lugar más adecuado y compensa con tiempo de calidad aquello que por diversos motivos no podemos tener.
Nada ni nadie sustituye lo que los padres brindan, así que aprende a disfrutar de tu tiempo ideal con tu hijo.

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