Los pantalones que amenizaron nuestros años 90 llevan ya tiempo adquiriendo, silenciosamente, terreno en escaparates y armarios. Las campanas tienen algo que hace que nunca hayamos dicho adiós del todo a su silueta. Será por su tinte retro, porque los 70 siempre serán una de las grandes décadas de la moda o, simplemente, porque favorecen a todo tipo de cuerpos, el caso es que cada vez que se reinterpretan para la nueva temporada, nos vuelven a conquistar como aquel 1997.

Y, este año, la tendencia que apunta a abrirse paso entre campanas es, quizás, la que menos esperábamos. Este 2018 la moda dicta exactamente lo contrario: la tendencia que te hubiese hecho estremecer hace una década es exactamente la que llevaremos este otoño-invierno. O, en otras palabras, se lleva la campana corta.

Así, si los cropped jeans ya se habían ganado nuestro corazón en otras categorías (pitillo, mom jeans o vintage jeans), este año llegan decididos a implantarse también en los pantalones flare o acamapanados. Una versión que ya vimos el año pasado entre muchas de nuestras francesas favoritas y que, en 2018, promete hacerse con el oligopolio del street style.

La última en lucirlos ha sido la ex top model Elle Macpherson, que ha huido de complicaciones a la hora de combinarlos: botines (uno de los calzados más habituales también entre las parisinas fans de este corte) y una camisa ligera. Un total look negro que otorga todo el protagonismo a estos pantalones ya no sólo por su corte, sino también por su material.

¿El resultado? Un look discreto pero con personalidad que, sin salirse de la norma, deja claras muchas cosas. Entre ellas, que Macpherson es la reina en materia de tendencias. Y viendo el resultado, tenemos que reconocer que la campana cropped no es tan mala.

Lucir diferentes se vale, anímate.

Texto por Vogue.es

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