¿Qué es lo que nos pasa? Los que nacimos en el siglo pasado de repente recibimos una cachetada llamada tecnología. Ésta ha avanzado aceleradamente, y cuando por fin logramos manejar a la perfección uno de los múltiples aparatos que nos rodean, ya se actualizaron 4 veces y echamos pa atrás. Mejor me río porque sino toca llorar, eso significa que nunca estamos IN, a la altura de las circunstancias actuales.

Por Oris Palacios

Hoy me desperté pensando, los que deseamos avanzar para bien pasamos constantemente leyendo sobre autoayuda. Solicitando orientación emocional, física, espiritual, con la finalidad de tener una vida en armonía. Esto con el fin de hacer que todo funcione en nuestro entorno buscando siempre alcanzar objetivos y metas definidas y a su vez a los seres que amamos. Vamos a cuanto seminario, talleres, sesiones, encuentros podamos y en absolutamente todos los expertos y coach te dicen:

1) Vive para ti.
2) Haz las cosas en función de tú felicidad.
3) No estes pendiente de lo que digan los demás.
4) Enfócate en tu interior y qué es lo que tu necesitas.
5) No temas a ser criticado.
6) Sé original, diferente y auténtico. Etc etc etc

¿Y saben qué? Quizás de 100 personas, solo una hace caso de esos consejos, la realidad es que todos seguimos viviendo para la sociedad. Todos seguimos usando redes sociales, y permitiendo que la tecnología nos abrace con fuerza sin hacer ninguna resistencia, porque es como una droga.

Los que escribimos blogs, no lo hacemos solo para dar una opinión, hacer catársis o como si fuera para mí (tipo diario), sino para ser leído por otros. La opinión de los demás humanos, compartir y debatir pero si nadie lo hace nos sentimos miserables porque existe la sensación de ser ignorados (por supuesto, también tiene mucho que ver el vivir en una sociedad subdesarrollada en donde no existe la cultura de LECTURA). A la gente le da flojera leer y no saben lo que se pierden. Todo lo quieren suave, por ejemplo “videitos”. Eso, señores es hacer algo para otros, buscar aceptación de la sociedad, hacer algo para el mundo y no para ti.

Las redes sociales (el mismo cuento) usted no postea una foto porque se está complaciendo a usted mismo y ya. No no no, las redes sociales son eso SOCIALES, usted postea para otros, buscando la aceptación de la mayoría, todo lo que ocurre en redes es en función de lo que digan los demás no de usted y esas opiniones juegan fuertemente con nuestra psiquis y nuestros estados de ánimo aunque muchos lo nieguen a raja tabla. Todos estamos allí esperando ser vistos y aceptados.

Si de verdad hiciésemos caso de las recomendaciones de los coach de vida, cerraríamos todas las redes, todo ese mundo de fantasía se va a la porra. Si, créame. Varios estudios importantes han determinado que las redes “deprimen” a miles de personas, porque se creen todo lo que ven y de repente se miran en un espejo y dicen: “Wow, soy nadie, mira todo lo que tiene fulano(a) y todo lo que viaja y qué gran vida, y la mía es nada, soy un loser (perdedor)” y ahí empieza el boicot emocional sin darse cuenta.

¿Te atreverías a pasar más de una semana sin redes sociales?

En una ocasión una amiga me dijo algo que me dejó pensativa y es lo que muchos no saben: “En las redes sociales la gente solo postea lo que quiere que tu veas, y lo que le conviene para verse VIP, pero en verdad muchas de esas vidas tienen otra realidad”. Es como un mercadeo ficticio de cada quien. Habemos algunos que si posteamos cuando caemos en el hospital con algún dolor, pero somos los menos. La parte glamorosa llama más la atención y atrae. Y es que claro que gusta más porque es bonito y porque en el fondo es el sueño de todos (vernos espectaculares, tener cosas bonitas y conocer lugares divinos). No, no es pecado, pero la saturación de eso hace que estemos en una constante carrera por conseguirlo y mucha frustración a quienes no lo logran.

En una de mis muchas reuniones con otras mujeres maravillosas, hubo una VALIENTE que dijo delante de todas que ella había tomado la radical decisión de borrar las redes sociales de su celular, porque de pronto notó que eso manejaba su vida. Que la necesidad de abrir el teléfono apenas se despertaba en la mañana o en el mínimo minuto libre que tenía al día la hicieron acumular muchísima ansiedad y stress que le estaba afectando en su salud y otros aspectos de su vida. Yo lo que pensé en ese momento fue: “¿si todos estamos pasando por lo mismo y lo reconocemos porque no damos el paso que ella dio? ¿Por qué razón los demás seguimos enganchados? ¿Por qué no hacemos caso de los coach que nos enseñan cómo lograr un estado de paz alejados de tanta perfección y fantasía de las redes? Será que las nuevas generaciones saben manejar mejor esos estados emocionales porque nacieron en una época en que esto ya es parte de sus vidas como respirar? Qué nos pasa? ¿Esto nos da felicidad o nos trae más carga?

Es una búsqueda de interactuar que en ocasiones es hasta cruel, porque eres tratado de acuerdo al número de seguidores que tienes, y si no tienes muchos prepárate porque te tratan como menos (el número de followers en redes es como ser rico y ser pobre). Todos quieren estar con el “exitoso”, las marcas de productos y agencias de publicidad han encontrado el nuevo nicho para llegar a más gente e impulsar sus negocios y se rinden a los pies de aquel que tiene miles de miles de seguidores porque según ellos, esa persona es influyente y les traerá más negocio. Pero, cuando hablas con los publicistas te dicen que eso no es necesariamente así y que muchos estudios indican lo contrario, sin embargo el cliente exige lo primero y ellos a su cliente lo que pida, al final en redes sociales igual que en la vida real, hay segregación y durísima.

Por otro lado los que tienen muchos followers pronto empiezan a monetizar y por supuesto eso los potencia a tal punto que se sienten estrellas de Hollywood en algunos casos no tocan ni el suelo, y se sienten tan fuertes que de pronto solo desean codearse con los que están a su nivel. Es algo que en los 80’s yo ni en mis mas locos sueños me hubiese imaginado discriminación por followers.

Personalmente cuando entré a esto lo hice para escribir y compartir, por supuesto recibir retroalimentación es lo que me gusta porque eso me muestra el camino y me permite acercarme a quienes son compatibles conmigo. Seamos claros, los seres humanos necesitamos compartir y estar juntos para eso fuimos creados, y me parece a mí que es más divertido si ese compartir es con quienes son empáticos y están en nuestra misma sintonía.

Me gusta ser auténtica, feliz, espontánea, coqueta, femenina y en ocasiones profunda y apasionada pero no creo que haría cosas extremas para conseguir más seguidores porque no es mi estilo. Respeto el libre albedrío y pienso que cada quien en lo que le haga feliz, lo que no me parece es la discriminación. Todos deberíamos ser igualmente valorados porque todos tenemos nuestro encanto natural lo que ocurre es que la gente no se toma la molestia de observar bien para descubrirte.

Será que todos somos anónimos como “la polla” antes de promocionar su fiesta al lado de la casa comunal (referencia panameña), hasta que de repente a alguien influyente en medios le llamó la atención y le metieron su patadita impulsándola al estrellato a pesar de no contar con ningún talento especial más que el coloquial de barrio que anima y entretiene??. Lo que menos uno piensa puede llamar la atención de quienes tienen el poder de impulsar, por eso hay tanta gente haciendo locuras en redes sociales a ver si le llega su momento.

Yo seguiré en mi esquina siendo YO, porque no tengo ni tiempo, ni espacio para estar en esa constante búsqueda. Si llegase ese momento será bien recibido pero si no, me gusta cuando la gente común me encuentra por la calle y me dice: “me encantas tal como eres y me inspiras” es solo por esa frase que no me he retirado de este medio, con una persona que se sienta empoderada, estoy cumpliendo con mi porque. Esto es duro, duro y requete duro, pero siempre me he caracterizado por ser terca terca y más terca no deseo rendirme.

Seguiré siendo paladina de lo orgánico y verdadero, los que se acercan con buenas intenciones y desean ser auténticos a mi velocidad siempre serán bien recibidos(as), los que se alejan ellos sabrán porque, pero se pierden de un sin número de experiencia y contenido que he acumulado POR AÑOS, con el que no cuenta cualquiera, tengo lo que muchos desean y pocos tienen pero no lo saben.

Aaaayyy!! Este loco mundo cada vez trae más y más sorpresas…

Si te gustó el escrito, sigue a Oris en sus redes sociales y acompáñala por este mundo del contenido de calidad y que sale del corazón.

Loading...