Todos las personas tenemos cinco sentidos super populares y dos menos conocidos por no ser tan visibles, pero no por eso menos importante.

Por Anna Andreatta – @annaandreatta

El gusto, tacto, olfato, audición, la visión reciben los estímulos que cada órgano percibe. El sentido propioceptivo y vestibular tienen que ver con los movimientos y las sensaciones, todos integrados es lo que llamamos procesamiento sensorial. Es el cerebro quien se encarga de ordenarlos y procesarlos.

Cuando tenemos algún problema de procesamiento sensorial ocurre que el cerebro tiene dificultades para organizar, procesar y responder a la información captada por los sentidos. Por ende, las respuestas visibles, es decir las conductas que emitimos pueden no ser las más esperadas o conocidas.

Algunos sonidos, luces, olores, texturas, sabores, movimientos y sensaciones pueden causar las alteraciones de “sobrecarga de información”. Luces brillantes, intermitentes o con movimientos rítmicos, sonidos fuertes o con tonos repetidos, algunas texturas de alimentos y bebidas, ropas o accesorios, movimientos en columpios o toboganes, algunas posturas estáticas, pueden ser algunos de los detonantes que harán sentir incomodas a las personas con algún problema de procesamiento sensorial.

Si lo llevamos al plano de los niños, lo podemos ver desde muy pequeños y se perciben molestos, irritables, que rechazan algunos estímulos específicos y comienza a interferir en su vida diaria y por ende en la dinámica familiar.

Es importante que tengas en cuenta que no necesariamente por presentar un desagrado o molestia específica, se presentan trastornos de integración sensorial, todos podemos tener algo que no nos gusta y sí no interfiere las actividades de la vida diaria no pasa nada.

Te voy a dejar dos términos y sus definiciones para que conozcas un poco sobre el hipo o hiper sensibilidad sensorial.

Hipersensibilidad:

Los niños y adultos hipersensibles podrían tener una respuesta extrema a los estímulos fuertes o percibir estímulos que otras personas no notarían. Por ejemplo: sabores que parecen normales, podrían percibirse extremos, movimientos suaves le molestan al extremo, ruidos que se asumen como adecuados los pueden percibir como muy altos, y así otros ejemplos.,

Hiposensibiidad:

Los niños y adultos hipo sensibles poseen baja sensibilidad a algunos estímulos, por lo que parecieran no percibirlos o necesitar excesos para procesarlos. Alta tolerancia o indiferencia al dolor, necesitar sabores muy fuertes en los alimentos, música siempre alta, les encanta sitios con muchas luces y ruidos y otros ejemplos. Podrían ser “buscadores sensoriales” es decir, necesitan muchos o altos estímulos para estar bien.

Algunos niños o adultos pueden presentar de ambas formas dependiendo de su nivel de tolerancia, buscan y evitan sensaciones. Puede haber muy sensibles a algunos estímulos sensoriales y ser poco sensibles a otros, siempre que no interfiera en la vida diaria, todos tenemos un poquito de cada uno.

Es importante que conozcas sobre el tema, pues en algunos casos en los niños pequeños se confunden los berrinches con saturación sensorial. Te dejo algunas conductas para que las observes:

  • Se atormenta muy fácil en lugares con muchas persona y ruidos. Y busca espacios tranquilos para aislarse
  • Se sobresalta con facilidad por ruidos simples o busca siempre hacer mucho ruido.
  • Las luces brillantes le molestan o requiere siempre de mucha luz.
  • Es difícil de vestirse con determinadas ropas
  • Huele todo o por el contario no detecta ningún olor.
  • Es difícil de probar nuevas comidas, texturas y/o alimentos con colores variados.
  • Le gusta tocar los objetos siempre.
  • Le gusta jugar rudo.
  • Su tolerancia al dolor es alta.
  • Le gusta moverse mucho.

Estas características pueden estar también en adultos por lo que esta sensibilidad sensorial podría explicar muchas conductas y reacciones que tenemos a diario.

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