Seguro que alguna vez lo has notado, una cuenta de Instagram que de pronto crece inexplicablemente en número de seguidores y likes. Detrás de esta inesperada subida suelen estar las llamadas aplicaciones para “comprar seguidores”, robots que, pagando una discreta cuota, suman followers automáticamente a un perfil. Instagram ha decidido poner freno a este fenómeno para evitar los falsos influencers, igual que ya hicieron Facebook y Twitter.

«Recientemente, hemos visto que las cuentas utilizan aplicaciones para aumentar artificialmente su audiencia», ha afirmado la plataforma en un comunicado publicado en su web. “La gente viene a Instagram para tener experiencias reales e interacciones genuinas. Es nuestra responsabilidad garantizar que estas experiencias no se vean interrumpidas por actividades falsas«, continúa.

Al usar una serie de nuevas «herramientas de aprendizaje automático» desarrolladas para ayudar a identificar las identidades de los usuarios «sospechosos», Instagram comenzará a eliminar los «me gusta», seguidores y comentarios de las cuentas que cree que emplean aplicaciones para aumentar su popularidad y su número de seguidores.

Si bien la nueva política señala que las publicaciones antiguas no se eliminarán de manera retroactiva y continuarán mostrando todos los «me gusta» y comentarios.

Los falsos seguidores y «me gusta» siempre han estado explícitamente en contra de los términos y condiciones de Instagram, y la plataforma ha eliminado cuentas falsas, pero el anuncio de hoy marca la diferencia.

Es la primera vez que se opone a los seguidores y likes falsos. Aunque los fake followers han ayudado a Instagram a convertirse en una red social muy rentable, parece que la cuestión moral es, esta vez, más importante.