La Navidad, en casi todos los países del mundo tiene una MAGIA particular. En los adultos es un momento que mueve muchos sentimientos interesantes, en los niños es exactamente igual. Es una tradición creer en “Santa “, “Papa Noel” o el “El niño Jesús”, es el momento creado y casi obligado de evaluar el comportamiento, para recibir una recompensa.

Por Anna Andreatta – @annaandreatta

Escribir una carta con todos los regalos que quieren y que además suponen merecer es una ILUSION inmensa. No digamos, además, preparar un ambiente ideal como: sentarse en sus rodillas para darle la carta, dejarle leche con galletas cerca del árbol es todo un ritual hermoso.

¿Es bueno o malo mantener esta ilusión?

Te comentare algunos buenos motivos

  • Básicamente es una ilusión compartida en familia. La infancia y su inocencia dura muy poco tiempo, cada vez más son las formas que tiene esta sociedad para que los niños descubran o pierden ilusiones rápido y se convierten en adolescentes con poco que contar en referencia a la magia de la navidad
  • La imaginación, las historias, anécdotas y cuentos son muy importantes en la niñez. “Santa” no es una mentira, es un personaje principal de una historia del que cada niño hace su propio cuento. Les permite llevar su mente hacia un mundo mítico. El pensamiento mágico, es indispensable, este se desarrolla entorno a los 7-8 años, y permite inventar mil historias, rápidamente será sustituido por el pensamiento lógico, ambos, uno antecediendo al otro son igual de importantes para su desarrollo intelectual.
  • Bien desarrollado “Santa “ transmite valores morales importantes: generosidad, bondad y solidaridad. Regalos por buen comportamiento, regalos por segundas oportunidades, propicia momentos de unión familiar, les hace creer que en navidad todo es posible. Por lo que ser “bueno” es bueno y trae consecuencias buenas.
  • Recibir y regalar es todo un aprendizaje. El regalo es mucho más que algo material, es también la sorpresa, la emoción, la espera, la alegría de quien lo recibe y la satisfacción de quien lo entrega.
  • Porque es el personaje que en la infancia hace que: la Navidad sea momento de estar en familia, hacer cosas juntos. Y eso no tiene precio.
  • Soñar. Un elemento indispensable en la creatividad y desarrollo emocional de los niños

Pero, así como tiene su lado lindo, hay que tener cuidado en referencia a:

No utilizar a “Santa “como personaje de chantaje o de castigo directo. “Si te portas mal, Santa no te traerá regalos “. No es la forma adecuada de hacer que se porten bien nuestros hijos.

Los obsequios son una recompensa al esfuerzo y además pueden ser utilizados como segunda oportunidad. Pero la total negación de un obsequio puede traer consecuencias interesantes y no agradables.

Esto se logra de manera muy delicada, y con explicaciones adecuadas a la edad de cada niño.

De no manejarse de manera adecuada va a ser muy difícil mantener la ilusión una vez descubran la verdad, por lo que dejan de ser obsequios merecidos para convertirse en  intercambio de regalos o simple regalo anual.

Si lo manejamos de manera adecuada. El regalo de navidad será el obsequio esperado primero por “Santa” y luego por mis padres, simplemente porque me  quieren.

Es importante si tenemos hijos de diferentes edades, hacer coparticipes a los grandes a medida que descubren “el secreto” para que nos ayuden a continuar con la tradición en los hermanos más pequeños.

Si nos toca enfrentar la “difícil pregunta” directamente, decir una mentira   no ayuda de nada , porque  podría sentirse engañado por sus padres. Pero hay formas muy bonitas de que el niño mantenga la ilusión. Podrías explicarle porqué la función de “Santa” la realizan los padres. Busca tu manera ingeniosa de contarle las cosas sin que se lleve una gran decepción, que recuerde tu dedicación de hacerlo feliz y quiera cuando sea padre hacer lo que tu hiciste.

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