¿Les ha pasado que la parte más esperada de una comida es el postre? Yo soy super amante de los postres y con el tiempo he aprendido que no sólo pueden acompañarse de café o té, hay un sin fin de sabores que puedes explorar según el postre que vayas a comer.

Por Alba Chew – @tastetogo

Te quiero presentar 3 opciones según el antojo y los comensales:

Para postres dulces

Con alcohol: puedes acompañarlos de un rico vino tinto, que, debido a su nivel de alcohol combina bien con cualquier postre dulce.

Sin alcohol: limonada con soda, éste es un clásico para después de la comida, con ésta bebida se me antoja un rico cheesecake o un mouse y tenemos la sutil combinación de dulce con el suave ácido de la limonada.

Para postres secos

Sin alcohol: puedes acompañarlos  con un cóctel de sandía que es jugo de sandia con soda y una hojita de hierbabuena, es delicioso y se acompaña muy bien con hojaldres y masas finas

Con alcohol: un delicioso vino espumoso y gasificado es un buen acompañante de tartas y repostería.

Postres a base de frutas

Sin alcohol: infusiones de frutas, por ejemplo puede ser agua de limón o naranja, no jugos, sino, agua aromatizada y de sabor natural.

Con alcohol: champaña, es una combinación muy refrescante para acompañar postres fríos o helados, así como también el postre de frutos secos.

Si nos damos cuenta el mundo de los postres y bebidas es extenso, pero cuando sabemos cómo combinarlo puedes lograr que la hora del postre sea muchísimo más que la hora dulce. Sino también, el tiempo en que damos por cerrada nuestra comida y compartimos con nuestros invitados.

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