Las decoraciones, los aromas y todo lo que te hace acordar a la Navidad está aquí. A donde quieras ver, aparece un árbol, una figura de Papá Noel, algún hombre de nieve, real o hecho de plástico, y luces de colores.

También está esa esencia a canela y el olor a las comidas típicas que se sirven en esta época. Parece imposible escapar de las repetitivas tonadas navideñas. Es que estar escuchando las melodías de «Navidad, Navidad, hoy es Navidad» y «noche de paz, noche de amor» todo el tiempo puede tener una influencia negativa en tu salud, según los expertos.

Cuando nos aburre hasta el cansancio la música de Navidad

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De acuerdo a Inc., Spotify reporta que durante la época de las fiestas aumentan en un gran pico las reproducciones de canciones navideñas. «Creo que al principio la música navideña es linda, es nostálgica, y me adentra en el espíritu de las fiestas», dice una escritora para la NBC. «Luego, se pone repetitiva.»

Lo temprano que comienza todo también puede ser un factor de estrés. Todavía están quitando las decoraciones de Halloween pero se escucha algún villancico en las tiendas, lo que desencadena una respuesta de estrés para muchas personas. La música navideña te recuerda que debes comprar regalos; es una estrategia de las empresas para engañarte a hacer compras impulsivas. Pero les puede salir el tiro por la culata, ya que muchos clientes se van sin nada en las manos, agobiados.

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La explicación de los psicólogos es que nos gusta la música navideña por el efecto de mera exposición, aquel por el cual nuestro agrado por un estímulo se ve aumentado por estar expuestos a él. También sucede al revés: podemos comenzar a detestar algo solo porque se repite. Hay un relación en U entre la cantidad de veces que escuchamos la música que nos gusta y nuestra reacción a ella, dice Victoria Williamson, experta que investiga la psicología de la música en Goldsmiths, en la Universidad de Londres.

Al principio la música nos gusta un poco, luego nos gusta más y más hasta que llegamos al punto de haberla escuchado demasiadas veces. El aburrimiento y la molestia se hacen ver. El cerebro se satura demasiado y desencadena una respuesta negativa a la música. Si estás preocupada por no endeudarte, por si vas a subir de peso, por tu trabajo o por ver familiares que no deseas ver durante las Navidades, la constante iteración de un solo ritmo, además tan alegre, puede reforzar tu estrés en lugar de aliviarlo. Sientes que deberías estar feliz y no lo estás, un sentimiento de culpa común durante esta época, pero que no debería estar ahí.

Esta realidad es más común para la gente que trabaja en ventas: todos los días, por ocho horas o más, están escuchando las mismas canciones en un ciclo interminable. «Las personas que trabajan en tiendas [tienen que distraerse de] la música navideña, porque si no lo hacen, realmente los frena de poder concentrarse en algo más», dijo para Inc. Linda Blair, psicóloga clínica. «Estás simplemente gastando toda tu energía tratando de no escuchar lo que estás escuchando.»

Pero para los clientes también puede ser estresante. Un reporte de los consumidores estadounidenses informó que el 27 % de las personas no soporta este tipo de música en las tiendas. Aunque la música pueda, psicológicamente, ponerte de buen humor para comprar, también puede tener el efecto contrario. Es un riesgo para los empresarios.

Información por vix.com