La enfermedad de Alzheimer es una de las más temidas por todos. No recordar datos sobre nuestro pasado o simplemente quiénes somos es realmente aterrador. De acuerdo con la Organización Mundial de Salud, al menos 30 millones de personas la padecen en el mundo.

Algunas señales tempranas permiten detectar el problema mucho antes de que la memoria comience a fallar. Tener dificultades para distinguir olores específicos es uno de los síntomas precoces del Alzheimer, según una investigación realizada por el Centro de Estudio de la Prevención de Alzheimer de la Universidad McGill, Canadá.

No poder diferenciar 3 olores indica el riesgo de tener Alzheimer

Para llegar a esa conclusión, los investigadores evaluaron a 300 voluntarios ancianos que tenían riesgo de desarrollar la enfermedad debido a factores genéticos. Todos ellos debían diferenciar 3 olores específicos: goma de mascar, gasolina y limón.

Las respuestas de los participantes fueron combinadas con una prueba específica que mostró que la dificultad de diferenciar esos olores era más común en quienes ya tenían Alzheimer, pero en una fase que antecede a los síntomas más característicos.

Punción medular comprueba la relación

El diferencial de este estudio fue, justamente, el marcador biológico. Los científicos hicieron análisis de alteración del líquido que baña todo el cerebro y la médula espinal, y se observó realmente una anticipación de la aparición de la enfermedad.

«Esta es la primera vez que alguien ha podido mostrar claramente que la pérdida de la capacidad de identificar los olores está correlacionada con marcadores biológicos que indican el avance de la enfermedad», cuenta la investigadora Marie-Elyse Lafaille-Magnan, autora principal del estudio.

Relación entre el olfato y el Alzheimer

«Desde hace más de 30 años, los científicos han explorado la conexión entre la pérdida de memoria y la dificultad que los pacientes pueden tener en la identificación de diferentes olores», dicen los investigadores y agregan:

«Esto tiene sentido porque se sabe que el bulbo olfatorio (relacionado con el sentido del olfato) y el córtex entorrinal (relacionado con la memoria y la nomenclatura de olores) están entre las primeras estructuras cerebrales que son afectadas por la enfermedad.»

Tanto es así que esta no es la primera vez que los investigadores han llegado a evidenciar este vínculo entre los problemas de olfato y la manifestación del Alzheimer. Científicos de la Universidad de Pensilvania llegaron al mismo resultado al comparar la capacidad de identificar 16 aromas entre ancianos sanos y pacientes con Alzheimer (que al final tuvieron más dificultades).

¡Presta atención a las señales tempranas de las enfermedades y podrás ser tratado a tiempo!