«Ay que lindo, bien cachetón», «me como esos cachetes», «que piernotas», «¿y no pesa?», «¿no lo tienes a dieta?», «qué te dice el pediatra de su peso?», «¿cómo haces para cargarlo todo el día?», «¿no está en sobreperso?»…

Por Martha Lopez – @escribirconamor

Estas son algunas de las expresiones que mis amigos, familia o personas que no conozco me hacen cuando me ven con mi bebé y si, quise escribir sobre esto porque sé que más de alguna mamá se va a identificar conmigo…

Yo soy una mujer delgada, siempre lo he sido, mi esposo es un poco más fornido y fue muy gordito cuando era pequeño. Cuando tuve a mi bebé jamás pensé en: «¿será gordito o flaquito?» creo que no es una pregunta relevante…

Mi hija era súper delgadita, aunque tuvo buen peso cuando nació. Específicamente 6.8 libras. Todos me decían que era grande.

Más o menos a los 3 o 4 meses se le empezaron a formar sus rollitos. Era un bebé que estaba un poco arriba del peso de la media «normal», más el doctor nos decía que no importaba que cuando empezara a gatear y caminar bajaría de peso.

A los 6 meses, tenía más rollitos sabrosos y ahí empezaron los comentarios descritos al principio de la nota. Te has de estar preguntando: ¿te molestaban? y la respuesta es NO. Para nada, creo que cada bebé tiene lo suyo ese «algo» que lo hace lindo y los rollitos y cachetes de mi bebé enamoraban a las personas.

A los 10 meses llegó a pesar casi 26 libras, mi bebé tomaba pecho y también fórmula por lo que el doctor le redujo las tomas de leche artificial. Nada alarmante, siempre es importante consultar este y otros factores con tu pediatra. Al consultarle, nos dijo que se habla de «SOBREPESO» a los 15 meses. En su etapa de crecimiento, los niños absorven muchísimos nutrientes y vitaminas por lo cual no se les puede poner «a dieta» o con régimen alimentario específico. Sin embargo, yo siempre estoy pendiente de sus porciones, aunque con la lactancia materna es un poco complicado porque no sé cuánta leche específicamente ingiere.

Mi recomendación es, no te preocupes, disfrútalo, recuerda que los niños tienen sus etapas. Quien quita que de aquí a unos meses tengas a un bebé súper delgadito. Los patrones de crecimiento son súper cambiantes y cuando ya están en actividad (de caminar y gatear), las cosas cambian.

Mi hija, ya a los 10 meses bajó libra y media y hoy se mantiene en el mismo peso. La actividad y movilización le han ayudado.

Te dejo algunas experiencias que solo las mamás con niños «gorditos» pasamos:

-Sentir esos calambres en el brazo por llevarlo cargado cuando a penas llevas caminando una cuadra.

-El canguro es tu salvación.

-Los cachetes de tu bebé son tu más grande debilidad y también el de los demás.

-Has llegado a pensar: «pero si no come tanto… no sé por qué es gordit@»

-Disfrutas mucho verlo comer.

Y tú te identificaste conmigo?

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