La Lactosa o azúcar de la leche, está presente inclusive en la leche materna humana y es digerida en el intestino gracias a una enzima llamada Lactasa.

Por Maru Méndez @maruhealthy

El problema ocurre cuando esta enzima desaparece durante nuestro crecimiento entre los 2 y los 5 años de edad, momento recomendado para retirar la lactancia materna a nuestros  hijos.

Es ahí donde empiezan a aparecer algunas reacciones adversas en algunas personas que consumen leche de vaca y derivados. Éstas van desde distensión abdominal, gases, reflujo, eczemas, sangrado intestinal hasta enfermedades crónicas del intestino y otros órganos.

¿Consumirla o no?

Sin embargo se ha demostrado que la lactosa aporta bacterias vivas muy importantes para los cultivos de quesos y yogurt, las cuales ayudan a fijar el calcio de la leche y que la mayoría de las intolerancias, alergias y síntomas asociados al consumo de leche de vaca y derivados guardan mayor relación con la caseína (proteína de la leche) que con la lactosa (azúcar de la leche).

Ante la duda, sería recomendable realizar pruebas de alergias alimenticias en laboratorio y eliminar de la dieta la leche con o sin lactosa si se ha superado la edad de la lactancia ya que por razones evolutivas y de nuestro propio desarrollo perdemos la enzima lactasa y con ella la capacidad de digerirla y absorber calcio de la misma. Entonces ya no nos aportaría sino intolerancias, inflamación y posibilidades de desarrollar problemas de salud…

¿Y tú eres intolerante a la lactosa o prefieres no consumirla?

Maru Méndez, IIN HEALTH COACH síguela en @maruhealthy