La mayoría de nosotros busca sentirse cómodo en su lugar de trabajo, especialmente tener la capacidad de disfrutar de las labores diarias con el mínimo de molestias posibles. En estas épocas pasamos más tiempo en nuestro trabajo que en casa; por lo tanto de una u otra forma lo que nos ocurra durante las horas de faena influirá en nuestros hogares.

Por Franchesca Roselie – @froselie

Probablemente muchos coincidamos en que en algún momento nos hemos topado con un compañero de trabajo con el cual tenemos muchas diferencias; el problema es cuando esto influye de forma negativa en nuestras funciones y en nuestro estado de ánimo. Debo confesar que esto me ha ocurrido; y muchas veces me resultaban insoportables las jornadas laborales. Hasta que aprendí a evitar que ese compañero conflictivo drenara mis energías y me hiciera perder el enfoque.

Secretos Para Lidiar Con Un Compañero Difícil

Diagnostica cuál es el problema

Es importante identificar si el compañero conflictivo tiene esta actitud únicamente contigo, o si ese es su comportamiento regular.  Si todos los demás han determinado que es una persona tóxica, resultará más sencillo poder exponerlo ante el jefe; si es algo personal hacia tu persona te recomiendo que analices la situación, cómo te afecta y cómo responder de forma inteligente.

Afronta la situación y pon límites

Lo más recomendable en estos casos es conversar con tu compañero, ya que posiblemente esté pasando por muchos problemas personales y los está proyectando en ti. Si dialogan y el problema continua lo mejor es que dejes claros tus límites que el contacto sea exclusivamente profesional.

No le tomes tanta importancia

Puede sonar un poco redundante, pero al ¡trabajo vas a trabajar!. Es la verdad y es lo que debes hacer; es imposible caerle bien a todo el mundo y una cosa son las relaciones personales y otras las laborales. No permitas que esta persona te haga perder el control ni afecte tu autoestima negativamente.

Enfócate es hacer tu trabajo

Concéntrate en hacer tu trabajo de la mejor forma posible. Esto no sólo te hará sobresalir en el equipo;  sino que demostrarás que a pesar de los ataques, puedes seguir desarrollando tus funciones exitosamente.

No te quejes todo el tiempo

Ir contando tus quejas a cada compañero no resolverá el problema; al contrario ocasionará que te vean como una persona problemática y resentida. Limítate a conversarlo con el implicado. La forma más inteligente de controlar a un compañero fastidioso es manejando tus emociones y reacciones. Dirige tu atención y energía más a ti y menos a ese compañero que no toleras y verás los resultados.

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