Son muy pocas las emprendedoras que inician su negocio con la definición de un plan de negocios claramente estructurado y funcional. Tampoco es garantía del éxito. Algunas los hacen como un requisito para algún préstamo o inversión inicial, pero después, lo dejan a un lado una vez inicin la ejecución del negocio.

Por Karina Carrero – @kmcb.consulting

¿Qué cosas puedes ahorrarte para ser más eficiente al inicio de tu negocio?

Existe la tentación de poner desde el inicio una empresa complemente estructurada, con equipo, oficinas, y gasto publicitario como de las grandes corporaciones. Claro está si dispones del presupuesto quizás te puedes dar ese lujo, aunque ese sea tu caso te invito a poner sobre la mesa estas ideas para hacer un mejor uso del capital inicial que tengas disponible:

Definir la estrategia para el lanzamiento de tu negocio:

En este punto, recomiendo iniciar con el producto o servicio que tengas disponible inicialmente y probar la aceptación el mercado. Puedes iniciar con una investigación sencilla del mercado, y lanzar un producto o servicio de prueba y evaluar la aceptación.

Esta puede ser la primera etapa para tu plan de negocios y muchas de estas actividades las puedes desarrollar con el apoyo de terceros especializados en estos temas. Te ahorraras una inversión importante en el despliegue publicitario para el lanzamiento de tu producto el que usualmente suele ser sobredimensionado.

Ser lo más “lean” posible con los gastos de arranque:

De inicio recomiendo tener una estructura de gastos lo más simplificado posible, teniendo solo el mínimo personal posible y las opciones más económicas de instalaciones que tengas a tu alcance. Luego con la validación del producto o servicio del negocio irás estructurando las fases de avance en el gasto para acompañar un potencial incremento en la demanda que ocupará o requerirá capacidades más sofisticadas en tu empresa (por ejemplo: vendedores, atención al cliente, servicio post venta, entre otros). Porque el error más doloroso para un negocio es establecer capacidades ociosas desde el inicio.

Cuidar cada “centavo” de la inversión inicial:

Tener un dashboard o cuadro de control que puedes llevarlo en algo tan sencillo como Excel o adquirir un sistema contable para llevar al detalle el uso del dinero que te permitirá determinar cómo se usa éste y tomar decisiones oportunas que estén alineadas con un cambio de la estrategia del negocio.

De no tenerlo, se tendrá que invertir en algún momento en un servicio costoso de auditoria y organización de las finanzas del negocio, lo cual te llevará a destinar presupuesto no previsto al inicio para esta organización.

Contar con asesores de confianza alineados con cada etapa de tu negocio:

Parte de tu inversión inicial debe considerar incorporar el apoyo de expertos que te ayuden a orientar el negocio por el camino correcto. Debes validar que estas personas puedan orientarte en la toma de decisiones oportunas para apoyarte en los puntos arriba indicados. Es un error común de las emprendedoras o empresarias acudir a estos servicios cuando ya el negocio se encuentra en tal nivel de problemas que realmente tienen poco margen de acción, o solo se contrata una persona para hacer la definición del conceptual del negocio, pero la ejecución no es adecuadamente planificada (“es quizás bueno el plan, pero falla la ejecución”).

Desarrollar medios digitales con falla en la ejecución de lo allí descrito:

Este es uno de los temas más polémicos al momento de iniciar un negocio, se suele destinar un ingreso importante en la definición inicial de un website y redes sociales que distan de la ejecución del negocio, es decir, toda la plataforma digital muestra una empresa que dista mucho de las capacidades reales de ejecución.

En resumen, estos principales errores están relacionados con una gestión poco eficiente del crecimiento de la empresa lo cual muy probablemente llevará a que el negocio le tome más tiempo en alcanzar su punto de equilibrio, si es que logra hacerlo en algún momento.

Es muy importante invertir la mayor cantidad de tiempo en planificar previo al lanzamiento del negocio y definir las etapas de su crecimiento con un sentido realista. Finalmente, las grandes empresas tuvieron unas fases de evolución antes de llegar a ser lo que son en la actualidad.

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