Siento que una de las lecciones más sencillas que escuché alguna vez es: lo que no se muestra no se vende. ¡Por esto, si amas tu emprendimiento debes leer esto!

Por Karina Carrero – @kmcb.consulting

¿Pero cómo se aplica esto a tu propia empresa?

Lo que he visto como dos tendencias principales asociadas con este tema son dos temores. El primero está relacionado con qué debe estar perfecto antes de salir a promocionarlo. Pero “lo perfecto es enemigo de lo bueno”. El segundo se refiere a qué si lo muestro alguien seguro me lo copia o imita mi trabajo. Pero caes seguro en perder el “time to market”.

Ambos realmente conducen a lo mismo, tienes miedos que te limitan a vender tu producto, y debes preguntarte si realmente confías en el potencial que tiene tu producto: ¿crees que es algo que tu comprarías? Esta es la primera pregunta porque si tu misma no serías capaz de comprarlo por su propia definición, atributos o precio, ¿entonces cómo esperas que otra persona lo haga?

Para trabajar las creencias limitantes existen expertos para eso, en este momento quiero es hacerte reflexionar sobre el diseño en sí del producto partiendo de su propio propósito. Para ello el producto debe responder en forma sencilla para qué fue creado y cuál es el impacto qué tiene sobre sus potenciales clientes.

En esencia el producto debe tener asociado:

  1. Un propósito: para qué fue creado este producto o servicio.
  2. Impacto directo en su cliente: cuál dolor resuelve para su comprador.
  3. Una emoción asociada cuando es descrito.

En mi caso cuando describo mi empresa y los servicios que tengo diseñados hasta el momento todos tienen de la mano una emoción y establecido un impacto que busco lograr con cada en mis clientes. Finalmente son estos componentes los que ayudan a definir el script de ventas.

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Además, en mi caso he comprado servicios para apoyar el desarrollo de mi negocio por lo que perfectamente pudiera comprar mi propia oferta de productos o servicios.

Es resumen, por esto es importante realices tu propia radiografía con base en estos elementos para que puedas visualizar por qué a ti te cuesta vender tu propio producto o servicio.

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