Algunas mamis llegan a la fecha probable de parto con escaso conocimiento sobre el proceso de nacimiento.

Conocer los innumerables  beneficios de un parto natural para la madre y el bebé nos impulsan a toma la decisión de escoger esta opción de nacimiento. Sin embargo hay situaciones que ameritan una cesárea necesaria, es por ello que el día de hoy deseo informarte sobre éste tema.

Astrid Lugo, Consejera de Lactancia Materna / Doula @maternity_coachteam

Uno: Conversa con tu neonatólogo y solicita apego temprano u oportuno.

Es decir, una vez que el bebé nazca colocarlo al pecho, en el mismo quirófano, de esta forma el bebé puede oler y lamer el pezón y la aureola (la cual huele similar al líquido amniótico) y recordar a mamá para cuando sea entregado en la habitación.

Dos: 12 horas después de la operación, retiran la sonda

Es ahí donde empieza tu vejiga a acumular orina, es importante orinar, las veces que sean necesaria, así desocupas la vejiga y no presiona el útero operado, disminuyendo el dolor considerablemente.

Tres: Levántate de la cama y camina, lo más erguida (recta) que puedas

Cuando te estires respira profundo y bota lentamente, así mitigas el dolor o la incomodidad en la herida, hacerlo continuamente te ayudará a sentirte mejor.

Cuatro: La cesárea no es impedimento para bañarte…

Puedes hacernos de la manera habitual; cuando realizan la sutura colocan una protección sobre la herida los primeros días.

Cinco: utiliza almohadas a los costados.

La ausencia del bebé en tu barriga dejará una sensación de vacío, se te hará más fácil conciliar el sueño o adoptar una posición confortable de esta manera.

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