¿Recuerdas cuando tu madre solía decirte: «sal a jugar?» Hoy en día, ya no se escucha mucho esta frase…

Por Deylin Hernández – @gestandod

Con mis hijos vamos muy frecuente a la biblioteca a sacar libros para la semana y, un día, mientras revisábamos los libros que íbamos a llevar a casa, llego una señora con su niño aproximadamente de 3 años. En este espacio se debe hacer silencio; sin embargo el pequeño vio a mis hijos y se emocionó, gritaba sonriendo. Y al ver mi hija ver un libro se tiró al piso,  se sentó y empezó a gatear a su alrededor.  El piso estaba limpio, más su madre lo tomó de un brazo, lo puso en el coche, lo ató y fin del problema…

Ese niño no se ensució, claro que no… Pero tampoco jugó, ni exploró el espacio en el que estaba, ni resolvió su aburrimiento con un adorable dispositivo en sus manos, todo en exceso hace daño.

Respeto el punto de vista y crianza de las madres, más a veces hace falta ensuciarse, la higiene es importante al igual que la salud emocional. El contacto de los niños con la naturaleza ayuda a aliviar el trastorno por déficit de atención, ayuda al desarrollo cognitivo, aumenta la creatividad y reduce el estrés. Y, por supuesto, con la obesidad en un nivel elevado en el país, los niños necesitan correr afuera ahora más que nunca.

En Panamá hay mucho lugares al aire libre, hermosos, accesibles,  innovadores y divertidos en que incluso los niños con necesidades especiales (Parque Omar ) puedan jugar, aprender y crecer con el apoyo de sus familias y cuidadores, produciendo sonrisas alegres a medida que conectan con la naturaleza, entre sí y con el entorno, descubriendo el mundo a través del juego.

Esto fomenta a los niños más felices, más sanos, más inteligentes y mejor adaptados, así como a la creación de futuros cuidadores  de la tierra y todo el ambiente.

En el libro de Richard Louvs, “El último niño en el bosque: Salvando a nuestros niños del trastorno por déficit de naturaleza”, (2005)  Louvs acuñó el término «Trastorno por Déficit de Naturaleza» para describir lo que les sucede a los jóvenes que se desconectan de su mundo natural, relaciona esta falta de naturaleza con algunas de las tendencias infantiles más perturbadoras, como el aumento de la obesidad, los trastornos de la atención y la depresión.

«Jugar es la única manera en que la inteligencia más alta de la humanidad puede desarrollarse».

– Joseph Chilton Pierce

Así que familias, a jugar al aire libre. La tierra es una al igual que nuestro corazón vamos a cuidarla .

Sígueme en @gestandod y el @baulmontessori, mi correo por si desean saber algo o quieren que hable de algún tema hernandezdeylin@gmail.com y los espero en la próxima entrega…