Según la Organización Mundial de la Salud, se estima que más del 5% de la población mundial, (466 millones de personas), tiene una pérdida auditiva discapacitante (432 millones de adultos y 34 millones de niños). Estiman que para 2050, más de 900 millones de personas, o una de cada diez personas, tendrán una pérdida auditiva.

La pérdida auditiva discapacitante se refiere a la pérdida auditiva de más de 40 decibeles (dB) en el oído con mejor audición en adultos y una pérdida de audición mayor a 30 dB en el oído con mejor audición en los niños.

La edad, enfermedades y la genética, pueden desempeñar un papel en la pérdida auditiva . Pero la vida moderna ha agregado a la lista una gran cantidad de elementos que dañan el oído, incluidos algunos medicamentos y muchas fuentes de ruidos fuertes y continuos.

Pero ¿Qué causa la pérdida de audición?

La edad avanzada es la causa más común de pérdida de audición. Una de cada tres personas de 65 a 74 años tiene algún nivel de pérdida auditiva. Después de los 75 años, eso aumenta a una de cada dos personas.

Los investigadores no entienden completamente por qué la audición disminuye con la edad. Podría ser que la exposición de por vida al ruido y otros factores dañinos desgasten lentamente la delicada mecánica del sistema auditivo. Tus genes también forman parte de la mezcla.

Incluso los músicos, que literalmente crean música para nuestros oídos, están en riesgo de pérdida de audición inducida por el ruido. Algunos ahora usan tapones especiales para los oídos para protegerlos cuando se desempeñan. Los tapones para los oídos les permiten escuchar música sin dañar el funcionamiento interno de éstos.

Ciertos medicamentos pueden afectar la audición o el equilibrio. Más de 200 medicamentos y productos químicos tienen un historial de desencadenar efectos secundarios de la audición y el equilibrio, además de sus habilidades para combatir enfermedades. Algunos antibioticos, medicamentos de quimioterapia. Varios medicamentos para la disfunción eréctil.

Las enfermedades como cardiacas, la presión arterial alta y la diabetes ponen en riesgo el oído, al interferir con el suministro de sangre de los oídos. La otosclerosis es una enfermedad ósea del oído medio y la enfermedad de Ménière afecta al oído interno. Ambos pueden causar pérdida de audición.

El trauma, especialmente una fractura de cráneo o un tímpano perforado, pone a los oídos en grave riesgo de pérdida de audición.

La infección o la cera del oído pueden bloquear los canales del oído y disminuir la audición.

En muchos casos, la audición se desvanece tan lentamente que no te das cuenta. Puedes quedar cada vez más aislado del mundo del habla y los sonidos.

Ante una pérdida Auditiva existen varias clasificaciones, como lo son:

Pérdida de audición leve: las conversaciones individuales están bien, pero es difícil captar cada palabra cuando hay ruido de fondo.

Pérdida de audición moderada: a menudo necesita pedir a las personas que le repitan alguna parte de la conversación, ya sea en persona y/o por teléfono.

Pérdida auditiva grave : es casi imposible seguir una conversación a menos que tenga un audífono.

Pérdida auditiva profunda: no puede escuchar cuando otras personas hablan, a menos que sean extremadamente ruidosas. No puedes entender lo que están diciendo sin un audífono, o en algunos casos, un implante coclear.

¿Cómo saber si tengo un problema de Audición?

La Asociación Americana de Audición y Lenguaje brinda una serie de preguntas que Usted debe responder para averiguar si es necesario que se realice una Evaluación Auditiva.

Estas son las preguntas si Usted como adulto considera que puede tener problemas de Audición:

  • ¿Tiene problema para escuchar al hablar por teléfono?
  • ¿Escuchas mejor en un oído que en el otro cuando estás hablando por teléfono?
  • ¿Tiene problemas para entender cuando dos o más personas hablan al mismo tiempo?
  • ¿La gente se queja de que subes demasiado el volumen del televisor?
  • ¿Tienes que esforzarte para entender lo que dice la gente?
  • ¿Tiene problemas para escuchar en un lugar ruidoso?
  • ¿Tiene problemas para escuchar en los restaurantes?
  • ¿Tiene mareos, dolor o zumbidos en sus oídos?
  • ¿Le pides a la gente que repita lo que dijeron?
  • ¿Los miembros de la familia o compañeros de trabajo te dicen que no estás escuchando lo que dicen?
  • ¿Parece que muchas personas con las que hablas murmuran o no hablan con claridad?
  • ¿Tiene problemas para entender a las mujeres y los niños?
  • ¿La gente se molesta porque no entiendes lo que dicen?

Si respondió Si a alguna de las preguntas es recomendable que visite a su médico y le comenté su situación.

En niños, si Usted observa que:

  • Su hijo no siempre responde a los sonidos.
  • Tu hijo no dice muchas palabras.
  • El habla de su hijo no está claro.
  • Observa que su hijo tiene el televisor, la radio o los auriculares demasiado altos.
  • Su hijo no sigue las instrucciones.
  • Su hijo dice: «¿Eh?» o «¿Qué?» Mucho cuando Usted le habla.
  • Tu hijo no contesta cuando tu lo llamas.

Notifíquele al pediatra de su Niño las dificultades que observa.

¡Cuida bien tus oídos!
La pérdida de audición a menudo es permanente, así que haga lo que pueda para proteger uno de sus sentidos más valiosos.