Comenzaré por decirles que mi esposo y yo somos el agua y el aceite. Hace 15 años ya los sabíamos siendo amigos, y si es verdad que los polos opuestos se atraen y ya tenemos casi 6 años de esposos. Había una frase que los dos repetíamos continuamente a medida que más nos conocíamos, «yo jamás podría trabajar contigo» pero como los planes del destino son más grandes que los nuestros, aquí estamos, emprendiendo juntos desde que nació nuestra hija, o más bien nuestra mini boss.

Por: Vanessa Montilla Ferrer – @vanemontillaf

Convertirnos en padres, nos invitó a reflexionar sobre si sería posible que venus y marte se unieran y crearan proyectos juntos. De cualquier manera hace tres años fundamos la empresa más productiva que podríamos crear «nuestra familia» y con ella le dimos cabida a la opción inexplorada de trabajar juntos en proyectos profesionales, con el fin de administrar nuestro tiempo y vivir al máximo y sin perdernos ni un momento los primeros años de nuestra hija.

Les confieso que ha sido un reto y sigue siéndolo, pero aquí estamos, vivos y de la mano (jajaja).

A continuación les comparto algunas estrategias que sin duda nos han ayudado a lograr nuestra convivencia en el plano laboral:

 

La primera herramienta sin duda para el funcionamiento de toda empresa, incluyendo la familia y cualquier proyecto que decidan emprender juntos, es la comunicación. 

Brindar espacios para comunicar ideas, propuestas, apreciaciones, estrategias y escuchar activamente la retroalimentación de la pareja y su punto de vista, será siempre una experiencia enriquecedora. Escuchar antes de hablar, es fundamental también y mira que me cuesta, escuchar activamente sin juzgar, te permite conocer en profundidad el punto de vista del otro desde su mirada e intuir desde que apreciación recibirá tu respuesta.

Negociar:

Les miento si les digo que todas nuestras conversaciones terminan en acuerdos, no es así, en muchas ocasiones ambos mantenemos posiciones distintas respecto a las decisiones pero cedemos en función a cual de las propuestas nos acerca más a los objetivos que como emprendedores o como familia queremos lograr.

 

Delegar:

Es importante distribuir las tareas en función a los talentos y el sistema de valores de cada quien, personalmente no soy amiga de las computadoras. Pasar horas y horas frente a ellas para mi no hace sentido, lo mío son las personas y las relaciones y lo de mi esposo es la tecnología. Naturalmente él me consulta previa toma de decisiones de muchas de las cosas que hace, pero cuando ignoro el tema, por desconocimiento técnico, etc. suelo respetar sus decisiones. Ese definitivamente es su campo de acción y no el mío.Aún así a veces lo sorprendo con ideas que pueden mejorar su gestión, darse la oportunidad de mirar los proyectos desde otro foco o campo de acción puede darte una perspectiva innovadora para llegar a una solución. Por ejemplo: le he sugerido mejorar las entregas de sus equipos técnicos con empaques personalizados que transmitan innovación tecnológica y esto ha sorprendido positivamente a sus clientes porque rompe el esquema formal tradicional en su sector.

 

Definir estrategias a corto, mediano y largo plazo:

Pienso que como pareja es fundamental trazar el mapa de a donde desean llegar con su empresa, el que sabe a donde va es capaz de crear muchos caminos para lograr el cómo. Es necesario definir donde deseas estar y que objetivos debes alcanzar para llegar hasta allí, un paso a la vez y no te olvides de celebrar los pequeños logros y entender que en el camino tropiezas pero esas piedras te permiten edificar nuevas estrategias y logros.

 

Transforma las adversidades en oportunidades de aprendizaje:

Si algo hemos aprendido es que para alcanzar nuevos retos es necesario comenzar a escalar las montañas desde su base. Es la única forma de conocerlas y conquistarlas, esto toma tiempo y puede ser incómodo si estabas acostumbrado a la cúspide de la montaña anterior, saltar de una cúspide a otra puede garantizarte una buena caída, tienes que bajar de la montaña en la que estas. Si quieres conquistar otra, hacer esto todas las veces que sea necesario,  dándose la mano uno al otro, animándose mutuamente a resistir y persistir. Esto de la paciencia no se me da tan fácil a mi como a mi esposo, por eso somos un buen team. Por mí subiríamos corriendo y me perdería detalles que tiene para enseñarme el camino, él siempre me invita a detenerme y verlos, con él he aprendido que las cosas maravillosas de la vida no sólo implican dedicación sino también paciencia, paciencia y más paciencia. «¿Acaso para crear una vida no tienes que esperar 9 meses de embarazo?» me dijo una vez. «Bájale 2» y disfruta el camino.

Conocer y reconocer los esquemas y patrones de pensamiento característicos de cada uno

Esas tendencias que se esconden en nuestro discurso diario, y que a veces nos limitan en las acciones que tomamos, por ejemplo yo suelo decir «tengo que pagar… esto o aquello». Lo hago a penas recibo ganancias y mi esposo siempre me hace un llamado de atención y me dice «págate a ti primero», con él estoy aprendiendo (porque aún me cuesta, lo confieso) a agradecer el dinero, dejar que se quede conmigo y después entregar a los demás lo que corresponda, porque tienes que darle primero la bienvenida a la prosperidad antes de soltar lo que ganas, honrando siempre los tiempos de los compromisos de pago por supuesto.

 

Ser constantes y disciplinados

Tener hábitos y respetarlos siempre que sea posible, naturalmente nuestro sistema de prioridades está bastante condicionado a las necesidades de nuestra hija.

 

Detenerse a celebrar los logros

A recordarse que es posible, a admirar y reconocer los aportes de uno al otro, a darse ese reconocimiento por los logros obtenidos o ese abrazo, o incluso ese silencio cómplice que te dice que no estás solo cuando las cosas no salieron como esperabas.

Finalmente hemos creado la mejor empresa que juntos podíamos crear, esa que tu también tienes y te impulsa cada día a ser y hacerlo mejor. Esa que te muestra tus equivocaciones al espejo, pero también tus motivos de orgullo y tus ganas de seguir adelante. Esa que merece que tu esposo permanezca ileso aunque hayan días que provoque quitarle el anillo, para ser diplomáticos. Esa que solo podrían crearla juntos y les da la confianza de que cualquier proyecto que impulsen en común es posible y rendirá grandes satisfacciones, esa que llamas FAMILIA.

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