Empezar a hacer ejercicio es la mejor decisión que puedes tener en la vida, pero lo sabemos: puede ser complicado si desde joven no te enseñaron a sentir pasión por hacer actividades para mantenerte fit.

Si, amar el ejercicio es algo que se aprende, ¡y no es nada difícil! Y es de lo mejor que puedes hacer, especialmente en una época donde la mayoría de nuestras actividades se caracterizan por mantenernos en estado sedentario (trabajar 12 horas sentadas, estar siempre en una silla en la escuela o descansar toda la tarde en el sillón viendo la tele no ayudan mucho).

Sin embargo, para cambiar tu vida no necesariamente tienes que meterte a las clases de pilates más elegantes o comprarte un gimnasio pequeño para hacer ejercicio en casa. Diversos estudios han demostrado que con simplemente incorporar el ejercicio más fácil del mundo a tu rutina diaria, podrás notar cambios radicales.

¿Y cuál es ese ejercicio?

Mujer caminando en la ciudad

Resulta que simplemente con que camines más todos los días, tu cuerpo te lo agradecerá, y lo manifestará mejorando tu circulación, tu humor, tu metabolismo y tus ánimos.

¿Parece demasiado bueno para ser verdad?

No subestimes el poder de caminar más todos los días; siempre que decides usar el coche, estar sentada en todas tus juntas, en tu oficina, en tus clases, ir al cine (¡y llegando nuevamente en coche!) e ir a cenar, son actividades de todos los días o que nos dan placer, pero que nos hacen permanecer en estado sedentario, por lo que el cuerpo permanece en reposo y no lo activas.

Caminar a todos lados puede ayudarte a quemar calorías de una manera sana, mejora tu circulación y ayuda a despejar tu mente (por lo que también te ayuda a mejorar tu toma de decisiones y a pensar antes de reacciones en situaciones difíciles). Es el ejercicio más fácil del mundo porque sólo necesitas unos zapatos cómodos y listo.

Mujer caminando con su perro

¿Te propones como meta caminar más?

Como puedes ver, caminar puede ser el inicio de un romance con el mundo del ejercicio. Así que deja las llaves del coche un rato y cierra tus apps de transporte y mejor ponte unos zapatos cómodos para recorrer el mundo.