Cuando empezamos a vivir con nuestras parejas vemos todo color de rosa la convivencia diaria al inicio es tan hermosa porque naturalmente la pareja se está conociendo y aprendiendo pero cuando ya van pasando los meses, los años las cosas cambian…

Por Miriam Martinez – @spectrum.audiovisuales

¿Cuales son los factores que nos indican que algo no va muy bien?

En lo personal creo que la primera y es campeona y hay una palabra por excelencia que arruina tu relación de pareja: LA RUTINA. Nos aleja muchísimo de nuestra pareja. Es como si dijeras «hoy voy a comer arroz y frijoles» el día siguiente repites el plato y así sucesivamente por mucho tiempo; llega un momento en que uno se llega a cansar y se vuelve por ello un círculo vicioso. Busquemos otros platos con salsa salsas dulces, ácidas, picantes. En pocas palabras cambiemos nuestra forma de ver la monotonía y salgamos con nuestra pareja y compartamos algo diferente cada día.

La segunda es el aspecto físico al sentirnos cómodos en el trajín diario y más si hay niños el aspecto físico llega a pasar a otro plano. Podemos cambiar eso solo con un buen peinado, un poco de perfume recuerda para querer a los demás primero debes quererte a ti misma (o).

La tercera es el desinterés sexual .

Señoras, jamás se  nieguen a sus esposos como manera de castigo. Ellos comprenden que tampoco todo se resuelve con relaciones íntimas.  Debemos equilibrar esto, ya que las relaciones íntimas son importantes porque fortalecen el amor mutuo entre las parejas.

La cuarta es el trabajo el tiempo que se puede invertir en una relación parece escaso, y lo que es peor. Por lo general suele invertirse completamente en el trabajo, lo cual es la causa principal de estos problemas de pareja.

Y es que, ¿cómo se puede tener una relación de pareja  con alguien que está ausente?   Por ello es importante saber identificar cuando la pasión o responsabilidad ante un trabajo se convierte en un problema que afecta la relación. Debemos llevar el equilibrio entre la relación pareja-trabajo donde se comparta ambos sin abandonar uno.

La quinta es la comunicación. Esta es la pieza clave para nuestra relación de pareja. Gran parte de los malos entendidos, peleas, disgustos es por no llevar una buena comunicación. Un ejemplo clásico es «¿estás molesta?».  Y responde la otra parte: “ A lo mejor “ “tu debes saber” . Comprendamos que si hablamos como es y decimos “Si estoy molesta porque dejas todo tirado” y explicamos con claridad todo se resolverá.

Somos muy emocionales y estoy segura que en los momentos de tensión explotamos pero hasta para decir las cosas a nuestra pareja debemos pensarlas para después decirlas con amor.

Recordemos que para una comunicación inteligente es necesario oír y entender lo que el otro dice, aunque no esté de acuerdo. Por eso, esfuércese. Deténgase. Escuche. No interrumpa.

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