La princesa Diana fue una de las mujeres más fotografiadas del mundo entero, claro sólo después de su suegra la Reina Isabel II; sin embargo la princesa Diana no siempre fue fotografiada en sus mejores poses, ni en los mejores momentos, y aunque esas imágenes no fueron tan ventiladas en los años de mayor fama, ahora revelan el lado más genuino de la princesa Diana.

La fotografías que vemos en televisión, revistas, portales de internet y en redes sociales, no siempre muestran a las celebridades tal y como son, varios hemos sido testigos incluso de los abusos de los editores de imágenes en un afan de lucir siempre prefectos, pero la princesa Diana incluso sabía que no era perfecta y de eso habló ampliamente tras su divorcio con el príncipe Carlos.

Todos imaginaríamos que la princesa Diana tenía una vida de ensueño, literalmente de cuento de hadas, pero no fue así; ella misma confesó públicamente sus miedos, inseguridades y enfermedades por las que atravesó al convertirse en parte de la realeza perseguida de día y de noche por la prensa.

Para la princesa Diana en un inicio fue algo que pudo controlar pero al paso del tiempo el seguimiento diario de paparazzis se convirtió en su mayor tormento. la seguían a todas partes y aún no se descarta la teoría que su deceso ocurrió al intentar huir de los fotógrafos.

El paso del tiempo ha dejado ver cómo Diana siempre fue genuina y no le importaba mostrarse tal y como es, muchas veces retó a la propia Reina Isabel II al romper los protocolos reales y fue una de las primeras princesas en aparecer en traje de baño, como ocurrió en la fotografía que mostramos a continuación.

 

Sin duda la princesa Diana es una inspiración para amarnos tal y como somos, con virtudes y defectos sin temor a lo que digan los demás.