Dado el estilo de vida que muchos padres y madres llevamos, a veces resulta algo complejo encontrar un espacio durante el día, en el que podamos coincidir y compartir.

Por Loly Montesinos – @reinfantil 

Entonces la hora del baño es una estupenda oportunidad para disfrutarlo en familia. Además, el agua trae consigo múltiples beneficios para el desarrollo de nuestros pequeños, ya que ayuda a desarrollar la imaginación, memoria, atención, percepción entre otros.

Conseguir que los pequeños asocien la hora del baño con el gran momento de diversión no es una tarea difícil. Pues lo que se necesita es únicamente un poco de creatividad y utilizar elementos que seguramente ya tienes en casa, que ayudarán hacer del baño uno de los momentos más placenteros del día de tu hijo o hija.

Es alrededor de los 6 a 8 meses de edad que nuestro pequeño empezará a deleitarse y disfrutar de la hora de baño, pues es a esta edad que por lo general los niños alcanzan algunos hitos del desarrollo. Entre ellos: control de su cabeza, gatear y ponerse de pie. Además, sus manitas se vuelven en expertas sujetadoras de todo tipo de juguetes, muñecos, figuras..etc. un mundo de posibilidades, con las que el baño se convierte en una gran fiesta.

Al incorporar juguetes en la bañera, logramos que este momento sea aún más estimulante para los pequeños, por ejemplo podemos incorporar animalitos (patitos de hule), formas geométricas de colores, barquitos, letras, números entre otros elementos llamativos que puedan despertar su interés.  Tengamos presente que el juguete sea fabricado con un material suave, fácil de apretar, no tóxico, y que su diseño no sea corto punzante, de manera que no le cause en ningún momento daño al bebé. Se recomiendan juguetes que floten en el agua o con ventosas, de manera que puedan adherirse a la pared.

Claro está, que dependiendo de las edades podemos ir incorporando diferentes tipos de juguetes, desde el cásico patito de hule o barquito, posteriormente burbujas, hasta inclusive la espuma de afeitar que usa papá recobra un especial interés para tu pequeño, ya que podrá realizar trazos y diseños con su imaginación en la pared, del mismo modo crayolas para colorear en la bañera. Estos elementos harán que la hora del baño sea memorable.

Si a esto le incorporamos un cuento que ilustre el momento del baño, lograremos que nuestro pequeño asocie la hora del baño, con la hora de la diversión en familia. Esto permite que la rutina de tu hijo se torne más fácil, sin batallitas de por medio.

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